pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos seres volcánicos ...activa
en un lecho,entrega sin medidas,
con gloriosa lujuria,sin moral
en su lecho...¡Almas encendidas!.
Desnudos de alma,mente y cuerpo
pecaminosas escenas... surgen,
decencia y vergüenza...! Extinguidas!
sus cuerpos,deseosos...¡rugen!.
Besos candentes... labios de lava
a su diosa, embelesaba,
lengua habilidosa,¡dulces néctares!
y gemidos, de su diosa...
¡brotaban!.
Deseosa, febril al cielo... renunciaría
si aquella manera de amar ¡la condena!
al mismo infierno,ella bajaría
cada entrega...gustosa ella se condenaría.
Con total virilidad,lleno de hombría
la lujuria,lo controla en ese momento,
con dotes de amo, a ella sumisa la guía
ella...¡perdida!... entre gloria y tormento.
Dolor y placer en cada arremetida
de su feminidad,sus jugos vertían,
llena de sudor y sin remordimientos
deseosa...¡feliz!... otra vez se ofrecía.
Sin control ni ápice de delicadeza
su pasión ,sin límites,¡puro placer!
dos seres irracionales, desnudos...
La pasión,los hace...¡ enloquecer!.
Su entrega parece no tener fin
mientras mas beben de sus cuerpos,
sus sedientas pasión...¡más desean!...
¡vuelven a amarse!...sin perder el tiempo.