JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Patria Herida.
(Dedicada a Mexico)
Oh patria mía, puedo ver en ti,
heridas sangrantes, entre tus calles,
y la monotonía de mi gente,
convertida en lágrimas latentes.
Hoy tu vida, no es la misma,
porque con los gritos de angustia,
la paz de tu alma, se ha convertido sin calma,
pertrechada en el limbo, de tus inseguras calles.
Pero óyelos, escúchalos, ahí están hablando
y son siempre, los mismos dichos,
las mismas palabras de mentira,
mientras tú, que creíste en ellos,
ahora sufres con desvelos y con martirio;
tu destino.
Porque nada ha cambiado,
todo siempre, será igual,
el campesino olvidado y sin tierra;
viviendo en su mismo jacal,
y los que tenían un humilde trabajo, ahora,
mendigando están.
Y todo por falsas mentiras;
que un día fueron escupidas, sin ton ni son,
por esos lobos hambrientos, esperando su presa,
que en la avaricia del poder, nada les importa.
Esperando tan sólo, llenar su bolsa,
y cuando están en el pedestal;
se olvidan de sus promesas, pero menos de robar.
Es injusticia de Poder,
es injusticia vivir con hambre,
es injusticia lo que mi gente vive,
mancillada y ultrajada, viviendo acorralada,
en, ahora, mi triste patria maltratada.
Gente Modesta, digna y trabajadora vi, alguna vez,
y ahora sólo verde, entre ellos puedo ver,
diciendo según, que para su propia seguridad,
pero lo que siento y es verdad,
que nada, volverá a ser igual.
Y si un día, entre exclamaciones de dolor y quebranto,
mi gente se levanta; de esa tierra que los vio nacer,
serás otra vez, patria mía,
mi querida patria con soberanía,
lejos de Buitres y ladrones;
cantando, otra vez, tus bellas canciones.
(Dedicada a Mexico)
Oh patria mía, puedo ver en ti,
heridas sangrantes, entre tus calles,
y la monotonía de mi gente,
convertida en lágrimas latentes.
Hoy tu vida, no es la misma,
porque con los gritos de angustia,
la paz de tu alma, se ha convertido sin calma,
pertrechada en el limbo, de tus inseguras calles.
Pero óyelos, escúchalos, ahí están hablando
y son siempre, los mismos dichos,
las mismas palabras de mentira,
mientras tú, que creíste en ellos,
ahora sufres con desvelos y con martirio;
tu destino.
Porque nada ha cambiado,
todo siempre, será igual,
el campesino olvidado y sin tierra;
viviendo en su mismo jacal,
y los que tenían un humilde trabajo, ahora,
mendigando están.
Y todo por falsas mentiras;
que un día fueron escupidas, sin ton ni son,
por esos lobos hambrientos, esperando su presa,
que en la avaricia del poder, nada les importa.
Esperando tan sólo, llenar su bolsa,
y cuando están en el pedestal;
se olvidan de sus promesas, pero menos de robar.
Es injusticia de Poder,
es injusticia vivir con hambre,
es injusticia lo que mi gente vive,
mancillada y ultrajada, viviendo acorralada,
en, ahora, mi triste patria maltratada.
Gente Modesta, digna y trabajadora vi, alguna vez,
y ahora sólo verde, entre ellos puedo ver,
diciendo según, que para su propia seguridad,
pero lo que siento y es verdad,
que nada, volverá a ser igual.
Y si un día, entre exclamaciones de dolor y quebranto,
mi gente se levanta; de esa tierra que los vio nacer,
serás otra vez, patria mía,
mi querida patria con soberanía,
lejos de Buitres y ladrones;
cantando, otra vez, tus bellas canciones.