GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Ella es un pececito sexy
como una sirena de piernas largas
aunque nunca lo diga.
Nada despacio,
como si supiera
que el deseo verdadero
no la persigue.
Los hombres que la miran, la admiran,
ensayando intentos de seducción
torpes,
ruidosos.
Ella no actúa.
No responde.
No promete.
Desplaza el agua
con una precisión
que incomoda.
Cuando pasa,
algo en el mar se vuelve insuficiente:
las frases usadas,
los gestos heredados,
las urgencias.
No rompe corazones.
Rompe expectativas.
Y sigue nadando,
leve,
en un océano
que todavía no aprendió
a leer su belleza
sin querer atraparla.
G.G.G.
DIC/2025
como una sirena de piernas largas
aunque nunca lo diga.
Nada despacio,
como si supiera
que el deseo verdadero
no la persigue.
Los hombres que la miran, la admiran,
ensayando intentos de seducción
torpes,
ruidosos.
Ella no actúa.
No responde.
No promete.
Desplaza el agua
con una precisión
que incomoda.
Cuando pasa,
algo en el mar se vuelve insuficiente:
las frases usadas,
los gestos heredados,
las urgencias.
No rompe corazones.
Rompe expectativas.
Y sigue nadando,
leve,
en un océano
que todavía no aprendió
a leer su belleza
sin querer atraparla.
G.G.G.
DIC/2025