Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con esta me despido, no tengo más historias que contar,
no me quedan sueños prohibidos y no quiero jugar
a escribir cuentos malos en tu memoria,
con esta me despido y pongo fin a nuestra historia.
Caducó el tiempo de amarte y no pienso soñarte,
te lo juro nunca más, no me esperes de madrugada
le digo adiós a tus llamadas,
con esta me despido y no te quiero ni pensar.
Mis letras son ahora letras muertas que no pienso resucitar,
que resuciten los muertos
que piensan que un beso es un champagne,
que venga pronto El Mesías
que lo que es mi poesía no la vuelves a escuchar.
Ya no comparto duchas con el recuerdo de tu sombra
ni viajo en bus esperando con ansias llegar,
anda a ver si el tiempo también te cobra
que yo no te vuelva a besar.
Con esta no sólo me despido si no que te borro
y quito los tatuajes de tus besos
y para no verlos los escondo
entre las tablas de la eterna soledad.
Hablemos de frente sin disfrazar nuestras palabras,
ten valor de mirarme a los ojos una vez,
no te preocupes que a mí también se me hizo larga
esta vida que vivimos como peces en su red.
Con esta me despido y pongo punto final a tantos años
en que te vi como un sol en mi noche oscura,
el amor es tan maldito que de todos los sentimientos
es el único que no tiene cura.
no me quedan sueños prohibidos y no quiero jugar
a escribir cuentos malos en tu memoria,
con esta me despido y pongo fin a nuestra historia.
Caducó el tiempo de amarte y no pienso soñarte,
te lo juro nunca más, no me esperes de madrugada
le digo adiós a tus llamadas,
con esta me despido y no te quiero ni pensar.
Mis letras son ahora letras muertas que no pienso resucitar,
que resuciten los muertos
que piensan que un beso es un champagne,
que venga pronto El Mesías
que lo que es mi poesía no la vuelves a escuchar.
Ya no comparto duchas con el recuerdo de tu sombra
ni viajo en bus esperando con ansias llegar,
anda a ver si el tiempo también te cobra
que yo no te vuelva a besar.
Con esta no sólo me despido si no que te borro
y quito los tatuajes de tus besos
y para no verlos los escondo
entre las tablas de la eterna soledad.
Hablemos de frente sin disfrazar nuestras palabras,
ten valor de mirarme a los ojos una vez,
no te preocupes que a mí también se me hizo larga
esta vida que vivimos como peces en su red.
Con esta me despido y pongo punto final a tantos años
en que te vi como un sol en mi noche oscura,
el amor es tan maldito que de todos los sentimientos
es el único que no tiene cura.