ASTHUR
Poeta recién llegado
Entonces me decidí a huir de una pesada y bella soledad.
Aquella no me deseaba, ella no solía mirarme así.
Creí poder sofocar el ardor de mi alma
Creí poder dominar un pedacito de cielo.
Pero miré hacia mi esquina y no estabas tú,
Volteé la mirada casi estupefacta hacia mi espalda y justo allí te encontré,
Rozándome con tu armonioso cuerpo contoneado y enaltecido
Cual si fuese un colosal monumento.
Estabas frente a mí,
Yo enmudecido y tú sonreías,
Yo paralizado y tú besándome,
Tus ojos siguen fijos sobre de mí,
¡La magia ha comenzado!
Somos náufragos que se ahogan en amor
Somos amor reencarnado en dos,
Solo ruego no te vayas, solo pido no apartarme de vos.
La recámara se ha convertido en un galante escenario,
Tú y yo habremos de ser los dramáticos actores.
¡La multitud aplaude!
Dime tú ésta noche a donde irás,
Decidme dónde encontrar una escalera al cielo.
---------------------------------
El infinito es nuestro,
Las estrellas suelen caer vagamente hacia tus ojos,
¡Qué espectáculo!
Mientras tu cuerpo es adornado por atardeceres inmemorables.
Te miro y tú me sigues, somos un sol
Te espero cuando no te espero,
Siente mi calor,
Estoy aquí contigo, en tu cuerpo, en tu sombra,
En tus sienes relampagueantes de vivos rocíos.
La luna se ha posado en ti, atesora tus caricias permanentes,
Y mis labios recogen la esencia surgente de tu boca.
Guarda mis ojos en tus ojos,
Dime que esto no es mentira.
Te amo, caminemos juntos, cree en mí,
Te amo, mantengamos el ritmo, no desconfíes jamás de mí.
Rocíame de tu infinita e intacta hermosura,
Te veneraré como al ídolo perfecto
Te seguiré como la abeja a su flor, como la nube a su cielo.
Toca esa vieja sonata o aquél bello réquiem solo para mí.
No llores, estoy aquí,
¿Seguiremos sin descanso alguno?
Ámame como aquellos que se amaron sin límites.
Ámame y serviré como buen esclavo que soy.
Duerme, duerme dueña mía,
Aunque no descanse yo
Aunque mi cuerpo se desvanezca sobre el tuyo,
Duerme Bertha, que seremos vivos residentes de un sueño inmortal.
Aquella no me deseaba, ella no solía mirarme así.
Creí poder sofocar el ardor de mi alma
Creí poder dominar un pedacito de cielo.
Pero miré hacia mi esquina y no estabas tú,
Volteé la mirada casi estupefacta hacia mi espalda y justo allí te encontré,
Rozándome con tu armonioso cuerpo contoneado y enaltecido
Cual si fuese un colosal monumento.
Estabas frente a mí,
Yo enmudecido y tú sonreías,
Yo paralizado y tú besándome,
Tus ojos siguen fijos sobre de mí,
¡La magia ha comenzado!
Somos náufragos que se ahogan en amor
Somos amor reencarnado en dos,
Solo ruego no te vayas, solo pido no apartarme de vos.
La recámara se ha convertido en un galante escenario,
Tú y yo habremos de ser los dramáticos actores.
¡La multitud aplaude!
Dime tú ésta noche a donde irás,
Decidme dónde encontrar una escalera al cielo.
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El infinito es nuestro,
Las estrellas suelen caer vagamente hacia tus ojos,
¡Qué espectáculo!
Mientras tu cuerpo es adornado por atardeceres inmemorables.
Te miro y tú me sigues, somos un sol
Te espero cuando no te espero,
Siente mi calor,
Estoy aquí contigo, en tu cuerpo, en tu sombra,
En tus sienes relampagueantes de vivos rocíos.
La luna se ha posado en ti, atesora tus caricias permanentes,
Y mis labios recogen la esencia surgente de tu boca.
Guarda mis ojos en tus ojos,
Dime que esto no es mentira.
Te amo, caminemos juntos, cree en mí,
Te amo, mantengamos el ritmo, no desconfíes jamás de mí.
Rocíame de tu infinita e intacta hermosura,
Te veneraré como al ídolo perfecto
Te seguiré como la abeja a su flor, como la nube a su cielo.
Toca esa vieja sonata o aquél bello réquiem solo para mí.
No llores, estoy aquí,
¿Seguiremos sin descanso alguno?
Ámame como aquellos que se amaron sin límites.
Ámame y serviré como buen esclavo que soy.
Duerme, duerme dueña mía,
Aunque no descanse yo
Aunque mi cuerpo se desvanezca sobre el tuyo,
Duerme Bertha, que seremos vivos residentes de un sueño inmortal.