PRIANKA
Poeta recién llegado
Caíste en su celada
Te volviste presa obtusa
Y regresaste a ella todos los días
Pidiendo más
Sin saciar esta apetencia de su ser
Se empotro en tu corazón y más allá
Ya no bastaron sus besos,
Ya no basto solo verla danzar
Quisiste más
No solo el toqueteo
Su alma se enraizó en la tuya
Y me mintieron tus manos
Negando su cuerpo hasta el último minuto
Hueles a ella
A calles, a humo, a noches de desvelo
Me sabes a traición
Y tu corazón me es infiel
Deserto, me dejo solo tu cuerpo
Y caricias insípidas llenas de culpa
Abandonaste mis sueños a media noche
Corriste a la esquina
Te observe por la ventana
Y te encontraste con ella
La ramera.
Te volviste presa obtusa
Y regresaste a ella todos los días
Pidiendo más
Sin saciar esta apetencia de su ser
Se empotro en tu corazón y más allá
Ya no bastaron sus besos,
Ya no basto solo verla danzar
Quisiste más
No solo el toqueteo
Su alma se enraizó en la tuya
Y me mintieron tus manos
Negando su cuerpo hasta el último minuto
Hueles a ella
A calles, a humo, a noches de desvelo
Me sabes a traición
Y tu corazón me es infiel
Deserto, me dejo solo tu cuerpo
Y caricias insípidas llenas de culpa
Abandonaste mis sueños a media noche
Corriste a la esquina
Te observe por la ventana
Y te encontraste con ella
La ramera.
Última edición: