Pensaba en vos cuando la tarde
se comenzó a dormir sobre mis hombros
y abandonó entre grises de agonía
los prismas del crepúsculo que juntos construimos
con mi usual horizonte
y tu mirada.
Pensaba en vos cuando la brisa
danzaba a la mitad del patio
con su vestido en orlas de verano,
y acariciaba dulcemente mis mejillas,
creyéndose tus manos.
Cuando la débil lluvia se pervirtió en granizo
golpeando sin piedad sobre el tejado
confabulando furia y fuerza,
aplastando las flores,
derribando las plantas,
lastimando los árboles frutales,
estaba en vos yo más pensando.
Pensaba en vos después de la tormenta
queriendo descifrar porqué el silencio
se expande diariamente
en la proximidad siempre lejana,
entre los balbuceos de mis canteras
y los abecedarios de tu valle,
no obstante que no existe
la distancia
ni se han minado aún las alambradas.
Y ahora mismo pensaba en vos;
en vos tan linda, tan ajena,
necesaria;
en vos pensaba
cuando pensaba
en voz alta y dije,
con los ojos cerrados:
Te amo,
y voltearon a verme mis amigos.
No sé qué hayan pensado;
pero yo pensaba en vos
como acostumbro.
se comenzó a dormir sobre mis hombros
y abandonó entre grises de agonía
los prismas del crepúsculo que juntos construimos
con mi usual horizonte
y tu mirada.
Pensaba en vos cuando la brisa
danzaba a la mitad del patio
con su vestido en orlas de verano,
y acariciaba dulcemente mis mejillas,
creyéndose tus manos.
Cuando la débil lluvia se pervirtió en granizo
golpeando sin piedad sobre el tejado
confabulando furia y fuerza,
aplastando las flores,
derribando las plantas,
lastimando los árboles frutales,
estaba en vos yo más pensando.
Pensaba en vos después de la tormenta
queriendo descifrar porqué el silencio
se expande diariamente
en la proximidad siempre lejana,
entre los balbuceos de mis canteras
y los abecedarios de tu valle,
no obstante que no existe
la distancia
ni se han minado aún las alambradas.
Y ahora mismo pensaba en vos;
en vos tan linda, tan ajena,
necesaria;
en vos pensaba
cuando pensaba
en voz alta y dije,
con los ojos cerrados:
Te amo,
y voltearon a verme mis amigos.
No sé qué hayan pensado;
pero yo pensaba en vos
como acostumbro.