Deseamos que las tierras produzcan frutos,
que las calles reflejen pulcritud,
y respirar el aire limpio cada día.
Apreciar la belleza de nuestros mares,
y sentir la salud galopando en cada ser.
Sentimos el llanto de la Tierra,
en cada disturbio ambiental,
en la triste mirada de un niño.
Ojalá no sea tarde para interiorizar,
que la raíz del todo,
yace en el espejo nublado,
que refleja nuestras mentes.
que las calles reflejen pulcritud,
y respirar el aire limpio cada día.
Apreciar la belleza de nuestros mares,
y sentir la salud galopando en cada ser.
Sentimos el llanto de la Tierra,
en cada disturbio ambiental,
en la triste mirada de un niño.
Ojalá no sea tarde para interiorizar,
que la raíz del todo,
yace en el espejo nublado,
que refleja nuestras mentes.