Kwisatz
Poeta asiduo al portal
Pensando en Ella
Cuánto pesa el orgullo
que aun teniéndote a mi vera,
aun deseando estar contigo
al abismo del infeliz me arrastra.
Y mientras caigo
tu cara admiro,
mi mano estiro,
sin poderla tocar.
Pues me quiero demasiado
para poder soportar
la condena de ser rechazado
por aquella a quien amo.
Para soportar esa maldita palabra
salir de sus labios.
Esa que dicta infierno,
y llaman NO.
Cuánto pesa el orgullo
que aun teniéndote a mi vera,
aun deseando estar contigo
al abismo del infeliz me arrastra.
Y mientras caigo
tu cara admiro,
mi mano estiro,
sin poderla tocar.
Pues me quiero demasiado
para poder soportar
la condena de ser rechazado
por aquella a quien amo.
Para soportar esa maldita palabra
salir de sus labios.
Esa que dicta infierno,
y llaman NO.