Ederick
Poeta recién llegado
Anoche no podía dormir era tarde para la noche,
pero muy cigoto para el día, entonces
me entro unas ganas dulcemente genuinas
de pensar en ti, recordaba tu figura.
En las gotas de rocío en alba que adornaban
la angelical rosa de tu revitalizante rostro,
el renglón de tus labios donde al compás
de tus besos escribo mis más grandes versos.
Abrigados en tu fresco aliento
que es un exquisito alimento
para mi sensible corazón.
Y antes que el gallo cante, mi razón
te había aceptado como su amada tres veces.
Entonces no me pudieron azotar las tristezas
y gracias a tu amor ahorqué mi miedo.
Pero la soledad de nombre longino
me perforó las costillas que sangraban de ansias
Amaneció y vi que el cadáver del Judas de la noche
colgaba en los ramales de la apacible alborada,
la mañana me había devuelto a la vida
y mis esperanzas se coronaron con un broche.
Hoy estaré en tu gloriosa presencia
sentados tal vez en un estalo
y será como cuando espera la epifanía
un niño ansioso de un regalo
así te espera mi corazón en agrafía.
pero muy cigoto para el día, entonces
me entro unas ganas dulcemente genuinas
de pensar en ti, recordaba tu figura.
En las gotas de rocío en alba que adornaban
la angelical rosa de tu revitalizante rostro,
el renglón de tus labios donde al compás
de tus besos escribo mis más grandes versos.
Abrigados en tu fresco aliento
que es un exquisito alimento
para mi sensible corazón.
Y antes que el gallo cante, mi razón
te había aceptado como su amada tres veces.
Entonces no me pudieron azotar las tristezas
y gracias a tu amor ahorqué mi miedo.
Pero la soledad de nombre longino
me perforó las costillas que sangraban de ansias
Amaneció y vi que el cadáver del Judas de la noche
colgaba en los ramales de la apacible alborada,
la mañana me había devuelto a la vida
y mis esperanzas se coronaron con un broche.
Hoy estaré en tu gloriosa presencia
sentados tal vez en un estalo
y será como cuando espera la epifanía
un niño ansioso de un regalo
así te espera mi corazón en agrafía.