orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
pequeña oda a daniel ortega
en esta ciudad
daniel ortega está en todas partes.
está en los rótulos gigantes que todo lo miran
en cada esquina
en cada avenida
está en los millones de volantes pegados
a los postes de luz
con su cara alegremente impresa sobre el papel edulcorado
-uno piensa que el amor es un origami-
está en cada árbol, en cada manta
en cada toldo que la gente coloca para protegerse del sol;
en cada onda de radio
y en cada retransmisión.
porque daniel ortega está en la música.
daniel ortega está en los colores.
daniel ortega, en el amor.
está en las casas con vanguardia de velitas y novenarios
y está en las catedrales fósiles de un período precámbrico centroamericano
que aún resisten a las grietas.
en esta ciudad
daniel ortega está en las carretas
y daniel ortega es una carreta
que admiramos y conocemos
que nos transporta kalshnikovs.
está en los camiones que se van comiendo
el cerro
en nombre de la Virgen y de los santos,
porque mi Amor: esta es la ciudad de los santos.
esta es la ciudad de las grietas.
pues daniel está en el borracho
que se desploma sobre la calle
como relámpago en medio de la tormenta
y también en el hijo de puta que se mea
en las esquinas de todas las casas de los barrios
en la Zona de los Zombras.
daniel ortega está en las estrellas, alumbrando la noche
(la más brillante del espacio desde las seis y media de la tarde).
es el insecticida que se quema en una botella
alumbrando la noche
como los faros que brillan avanzando hacia la oscuridad.
en esta ciudad
daniel ortega está en todas partes.
y todas las partes son daniel ortega
reunidas en un solo lugar
a la manera de las estatuas de los dioses.
a esta hora la media calle nos cae encima
como un cerro que se viene boca abajo
como un borracho
como una bomba de positrones
que explota en unos celos que matan.
los niños son daniel ortega
bailando mojados bajo la ropa lavada
que nunca se va a terminar de secar.
en esta ciudad
daniel ortega está en todas partes.
está en los rótulos gigantes que todo lo miran
en cada esquina
en cada avenida
está en los millones de volantes pegados
a los postes de luz
con su cara alegremente impresa sobre el papel edulcorado
-uno piensa que el amor es un origami-
está en cada árbol, en cada manta
en cada toldo que la gente coloca para protegerse del sol;
en cada onda de radio
y en cada retransmisión.
porque daniel ortega está en la música.
daniel ortega está en los colores.
daniel ortega, en el amor.
está en las casas con vanguardia de velitas y novenarios
y está en las catedrales fósiles de un período precámbrico centroamericano
que aún resisten a las grietas.
en esta ciudad
daniel ortega está en las carretas
y daniel ortega es una carreta
que admiramos y conocemos
que nos transporta kalshnikovs.
está en los camiones que se van comiendo
el cerro
en nombre de la Virgen y de los santos,
porque mi Amor: esta es la ciudad de los santos.
esta es la ciudad de las grietas.
pues daniel está en el borracho
que se desploma sobre la calle
como relámpago en medio de la tormenta
y también en el hijo de puta que se mea
en las esquinas de todas las casas de los barrios
en la Zona de los Zombras.
daniel ortega está en las estrellas, alumbrando la noche
(la más brillante del espacio desde las seis y media de la tarde).
es el insecticida que se quema en una botella
alumbrando la noche
como los faros que brillan avanzando hacia la oscuridad.
en esta ciudad
daniel ortega está en todas partes.
y todas las partes son daniel ortega
reunidas en un solo lugar
a la manera de las estatuas de los dioses.
a esta hora la media calle nos cae encima
como un cerro que se viene boca abajo
como un borracho
como una bomba de positrones
que explota en unos celos que matan.
los niños son daniel ortega
bailando mojados bajo la ropa lavada
que nunca se va a terminar de secar.