jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desperté
salté fuera de la cama
me lavé los dientes a toda prisa
salí al pasillo
bajé corriendo al vestíbulo
seguí derecho hasta la calle
caminé hasta la esquina
crucé al otro lado sin detenerme
entré a la cafetería empujando a un par de ociosos
que remoloneaban por ahí
me senté a la barra
le pedí a la mesera un café
vi como ella se me quedaba viendo
con cara de incredulidad
me dí cuenta de como las demás personas a mi alrededor
parecían no poder quitarme los ojos de encima
¿me habrían crecido las orejas durante la noche?...
fue entonces cuando recordé
que había olvidado vestirme...
dedico este poema a Gabriel Vidal
con profunda gratitud por sus
amenos comentarios
salté fuera de la cama
me lavé los dientes a toda prisa
salí al pasillo
bajé corriendo al vestíbulo
seguí derecho hasta la calle
caminé hasta la esquina
crucé al otro lado sin detenerme
entré a la cafetería empujando a un par de ociosos
que remoloneaban por ahí
me senté a la barra
le pedí a la mesera un café
vi como ella se me quedaba viendo
con cara de incredulidad
me dí cuenta de como las demás personas a mi alrededor
parecían no poder quitarme los ojos de encima
¿me habrían crecido las orejas durante la noche?...
fue entonces cuando recordé
que había olvidado vestirme...
dedico este poema a Gabriel Vidal
con profunda gratitud por sus
amenos comentarios