Leonardo Velazcoaran
Poeta asiduo al portal
Este es un compilado de varios poemas cortos relacionados con la muerte, no son más que un ejercicio de literatura ocn un poco de ese sentir que despierta la palabra por si sola. todos juntos, o en individual, forman un micro cosmos que espero disfruten
CITA A CIEGAS
Era ella,
no cabía duda alguna.
olía a su olor,
mi boca ya gritaba su nombre.
Supe que podía morir en el instante y habría valido la pena.
Me giré de frente e hicimos el amor.
AUTOPSIA
Creyó morir de amor,
pero,
al hacerle la autopsia,
descubrieron un pedacito de odio en su arteria coronaria.
HUESOS MUDOS
Hoy somos nosotros,
mañana somos nuestros huesos
y nuestros huesos no podrán hablar de nuestros sueños
SEGUNDO CANTO A LA MUERTE
La muerte dejó de ser preocupación
y se convirtió en la amiga de parranda,
la compañera de los albures y las guasas,
y no es por que le dejé de tener miedo.
No...es que a estas alturas
uno ya murió antes varias veces,
por varias manos,
entre varios corazones.
SECRETOS
Tengo alergia al granito,
tengo miedo a la sombra del ciprés,
me dan nauseas los lirios,
me marea el olor alquitrán del crisantemo.
Por favor, cuando muera,
que mi cuerpo se quede a cielo abierto.
PEQUEÑA RAZON
Me observas,
piensas que no se nada de la muerte
Siendo tú,
la razón de que muera cada día.
CITA A CIEGAS
Era ella,
no cabía duda alguna.
olía a su olor,
mi boca ya gritaba su nombre.
Supe que podía morir en el instante y habría valido la pena.
Me giré de frente e hicimos el amor.
AUTOPSIA
Creyó morir de amor,
pero,
al hacerle la autopsia,
descubrieron un pedacito de odio en su arteria coronaria.
HUESOS MUDOS
Hoy somos nosotros,
mañana somos nuestros huesos
y nuestros huesos no podrán hablar de nuestros sueños
SEGUNDO CANTO A LA MUERTE
La muerte dejó de ser preocupación
y se convirtió en la amiga de parranda,
la compañera de los albures y las guasas,
y no es por que le dejé de tener miedo.
No...es que a estas alturas
uno ya murió antes varias veces,
por varias manos,
entre varios corazones.
SECRETOS
Tengo alergia al granito,
tengo miedo a la sombra del ciprés,
me dan nauseas los lirios,
me marea el olor alquitrán del crisantemo.
Por favor, cuando muera,
que mi cuerpo se quede a cielo abierto.
PEQUEÑA RAZON
Me observas,
piensas que no se nada de la muerte
Siendo tú,
la razón de que muera cada día.
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