SorGalim
Poeta que considera el portal su segunda casa
PERDERNOS LOS DOS ES LA QUIMERA
Cuando te encontré,
mi pensamiento se depositó en tu mente
y experimenté la dicha de pensar por ti,
mi esencia se depositó en tu alma
y sentí la vivencia de tenerte
por siempre.
Y ya solo puedo tener mis pensamientos
desde la perspectiva exacta de tu templo.
Presentirte es axiomático,
cardinal es conocerte,
amarte es lo impertérrito
pues soy parte de ti, respiro tu brisa
que me impide la muerte.
Mi piel se siente en tu cuerpo
y de la distancia, el trecho,
es una bendición de cópula perenne.
En mi espejo mis ojos ven tu imagen:
mi humano complemento.
Y desde mi espejo
tu mirada masculina
aprueba y reconoce las curvas de mi cuerpo,
pertenecernos es ahora
el futuro es el resto
ya comparto tu suerte, ya comparto tu vida.
¡Qué importa que te escapes,
qué importa que te extiendas,
qué importa que te batas inclemente
en otras curvas profanas y sin cuentas!
si yo no he de soltarte
para que no me pierdas.
Te amo inmensamente
y nunca he de perderte,
pues perdernos los dos es la quimera.
©SorGalim
Milagros Hernández Chiliberti
Ingeniera de sueños
Cuando te encontré,
mi pensamiento se depositó en tu mente
y experimenté la dicha de pensar por ti,
mi esencia se depositó en tu alma
y sentí la vivencia de tenerte
por siempre.
Y ya solo puedo tener mis pensamientos
desde la perspectiva exacta de tu templo.
Presentirte es axiomático,
cardinal es conocerte,
amarte es lo impertérrito
pues soy parte de ti, respiro tu brisa
que me impide la muerte.
Mi piel se siente en tu cuerpo
y de la distancia, el trecho,
es una bendición de cópula perenne.
En mi espejo mis ojos ven tu imagen:
mi humano complemento.
Y desde mi espejo
tu mirada masculina
aprueba y reconoce las curvas de mi cuerpo,
pertenecernos es ahora
el futuro es el resto
ya comparto tu suerte, ya comparto tu vida.
¡Qué importa que te escapes,
qué importa que te extiendas,
qué importa que te batas inclemente
en otras curvas profanas y sin cuentas!
si yo no he de soltarte
para que no me pierdas.
Te amo inmensamente
y nunca he de perderte,
pues perdernos los dos es la quimera.
©SorGalim
Milagros Hernández Chiliberti
Ingeniera de sueños