laprincesadelasletras
Poeta recién llegado
Caminaré con el rostro caído,
Anegado en un oscuro charco,
Desfigurado por los vientos de mí olvido,
Por mi estulticia cruelmente golpeado.
Sembraré mis lágrimas en cada río,
Y moveré todo con mi quebranto,
Y en las aguas cenagosas de mí delirio,
Emitiré para Dios un triste canto.
Te esperaré mojada de espanto,
Te esperaré aunque las horas me condenen,
Aunque mis problemas me enajenen,
Estaré siempre por ti esperando.
Y yo te amo, dulce bien mío,
Perdido entre un jamás y un para siempre,
Hallado en mi corazón vacío,
Conocido en mi alma que te siente.
Anegado en un oscuro charco,
Desfigurado por los vientos de mí olvido,
Por mi estulticia cruelmente golpeado.
Sembraré mis lágrimas en cada río,
Y moveré todo con mi quebranto,
Y en las aguas cenagosas de mí delirio,
Emitiré para Dios un triste canto.
Te esperaré mojada de espanto,
Te esperaré aunque las horas me condenen,
Aunque mis problemas me enajenen,
Estaré siempre por ti esperando.
Y yo te amo, dulce bien mío,
Perdido entre un jamás y un para siempre,
Hallado en mi corazón vacío,
Conocido en mi alma que te siente.