khalem
Poeta recién llegado
Será que tus caricias tienen algo que me trasladan a otro mundo, un instante que dura para siempre, que dura cada suspiro, cada pensamiento cuando cierro mis ojos. Y es que me pierdo, me devasto, porque estamos tan cerca, y cada vez que sucede un poco más, como si lo nuestro fuera incalculable, inconcebible y esa misma imposibilidad nos llama más. Pero siempre termino lejos. Tan lejos que te pienso y lo siento algo lejano. Tan lejos que me pierdo. De tus ojos se abren puertas que me invitan a viajar, eso que hace derretirme cada vez que te miro, pero debo cambiar de lado la mirada, porque no puedo aventurarme en ellos. Y en la oscuridad, sentir tu piel cerca la mía, como un sueño imposible que parece verdad, pero es solo la oscuridad que me confunde; porque en definitiva, estoy lejos, tan lejos que te pierdo.
Y es difícil de explicar por qué. A veces no hay un porque, como ese puntito que es atraído al sol. Ese choque inminente, pero que jamás ocurre. Te juro que estoy devastada; y es que cada vez estamos más cerca, tan cerca que nos alejamos. Tan lejos, que nos perdemos. Tan perdidos, que solo existe en mi mente cada recuerdo. Y se me escapa. Se me escapa por montones, como si quisiera desaparecer, como si nunca hubiese añorado tenerte una vez más. Pero nunca será una buena idea; Y aun así, te seguiré soñando, para volar otra vez en tu órbita, y que me saques de este punto, aunque sea para lastimarme de muerte, como cualquier estrella negra que absorbe todo a su alrededor para mutarlo. Tal vez, así debe ser. Pero me parece injusto, es injusto que cada vez te acerques más, y tener que alejarme. ¿Por qué no podemos dejar latir los corazones con el fervor del momento? ¿Por qué todo necesita esa explicación que arruina lo que estamos haciendo? Si no estamos haciendo nada, más que vivir. Pero me devasto, y siempre terminamos lejos. Tan lejos que te pierdo. Te pierdo tanto, que ya no quiero volver a encontrarte. Y no espero que me entiendas; Pero esta vez, quien quiere perderse, soy yo. Pero cierro mis ojos, y me pierdo.
Y es difícil de explicar por qué. A veces no hay un porque, como ese puntito que es atraído al sol. Ese choque inminente, pero que jamás ocurre. Te juro que estoy devastada; y es que cada vez estamos más cerca, tan cerca que nos alejamos. Tan lejos, que nos perdemos. Tan perdidos, que solo existe en mi mente cada recuerdo. Y se me escapa. Se me escapa por montones, como si quisiera desaparecer, como si nunca hubiese añorado tenerte una vez más. Pero nunca será una buena idea; Y aun así, te seguiré soñando, para volar otra vez en tu órbita, y que me saques de este punto, aunque sea para lastimarme de muerte, como cualquier estrella negra que absorbe todo a su alrededor para mutarlo. Tal vez, así debe ser. Pero me parece injusto, es injusto que cada vez te acerques más, y tener que alejarme. ¿Por qué no podemos dejar latir los corazones con el fervor del momento? ¿Por qué todo necesita esa explicación que arruina lo que estamos haciendo? Si no estamos haciendo nada, más que vivir. Pero me devasto, y siempre terminamos lejos. Tan lejos que te pierdo. Te pierdo tanto, que ya no quiero volver a encontrarte. Y no espero que me entiendas; Pero esta vez, quien quiere perderse, soy yo. Pero cierro mis ojos, y me pierdo.
Última edición: