Alorxiel
Poeta recién llegado
Disonante coro de gaviotas en la playa,
Reabre un capitulo nuevo en mi vida,
Ya mi inspiración cambia de dueña,
Hoy desapareces de mis días.
Apunto un nuevo nombre en mis textos
Dejando el tuyo en mis recuerdos,
Hoy ya no es Amy lo que retumba en mis adentros,
Ahora es ella la que conduce mis dedos.
Parafernalia fúnebre bajo el sol poniente,
Amparando la pena de tu alejamiento,
Te vas y no puedo seguirte,
Solo dejas tu mirara en mis recuerdos.
Perfume de cenizas en mi mesa,
Nuestro ultimo café fue con una sonrisa,
Una caricia revolotea en mis venas,
Solo fueron añoranzas y risas.
EL cigarro se extingue y tu pintura se inflama,
Ritual sagrado de pintor acongojado,
Quemo tu imagen a la luz de la luna,
Quemo tu recuerdo y tus dichos helados.
Ahora es el mar quien lleva tu aroma,
Las magnolias en nuestro rincón sagrado,
Tulipanes para la niña linda,
Y rosas para la muerte y su abrazo.
Perdóname que me aleje nuevamente,
Pero ya no depende de mi consciencia,
Son las letras que guían mi camino,
Ahora es ella quien guía mi veleta.
Tus cenizas de oleo se van desvaneciendo,
Y mis dedos sufren entumecidos,
En esta fría noche de invierno,
Quemo mis esperanzas contigo.
Adiós mi Galatea vacilante,
Mi golondrina sobre los lirios,
Es hora que mi amor se disipe,
Es hora que mi corazón vuelva a ser mío
Permíteme un ultimo verso,
Una ultima seña de amor,
Hoy solo soy el frio seco,
La guadaña del ruiseñor.
Reabre un capitulo nuevo en mi vida,
Ya mi inspiración cambia de dueña,
Hoy desapareces de mis días.
Apunto un nuevo nombre en mis textos
Dejando el tuyo en mis recuerdos,
Hoy ya no es Amy lo que retumba en mis adentros,
Ahora es ella la que conduce mis dedos.
Parafernalia fúnebre bajo el sol poniente,
Amparando la pena de tu alejamiento,
Te vas y no puedo seguirte,
Solo dejas tu mirara en mis recuerdos.
Perfume de cenizas en mi mesa,
Nuestro ultimo café fue con una sonrisa,
Una caricia revolotea en mis venas,
Solo fueron añoranzas y risas.
EL cigarro se extingue y tu pintura se inflama,
Ritual sagrado de pintor acongojado,
Quemo tu imagen a la luz de la luna,
Quemo tu recuerdo y tus dichos helados.
Ahora es el mar quien lleva tu aroma,
Las magnolias en nuestro rincón sagrado,
Tulipanes para la niña linda,
Y rosas para la muerte y su abrazo.
Perdóname que me aleje nuevamente,
Pero ya no depende de mi consciencia,
Son las letras que guían mi camino,
Ahora es ella quien guía mi veleta.
Tus cenizas de oleo se van desvaneciendo,
Y mis dedos sufren entumecidos,
En esta fría noche de invierno,
Quemo mis esperanzas contigo.
Adiós mi Galatea vacilante,
Mi golondrina sobre los lirios,
Es hora que mi amor se disipe,
Es hora que mi corazón vuelva a ser mío
Permíteme un ultimo verso,
Una ultima seña de amor,
Hoy solo soy el frio seco,
La guadaña del ruiseñor.