Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sé del único amor,
y de la confusión ausente,
del silencio perturbador,
que rebota en el fragor
de los pasos de esta noche,
silenciosa y perturbadora
que abarco de pronto.
Se cuando te fuiste de mi sed
cuando susurré tu nombre
y te seguí los pasos
como a la criatura de la
pradera, en la yerba turgente
que alentó mi destino
en el festín del lecho rosado
perfumado de flores
que percibí como el brindis
delicado...
y sin embargo noté tu
desencanto.
Ahora palpo mi sombra
en las duras paredes y
en las ventanas, adonde
ya no eres la sombra,
donde es vano golpear
las puertas del aire,
sin ninguna razón para espiarte
y sentirme miserable
pues ya que estoy sin ti
bordeando el agua bendita.
y de la confusión ausente,
del silencio perturbador,
que rebota en el fragor
de los pasos de esta noche,
silenciosa y perturbadora
que abarco de pronto.
Se cuando te fuiste de mi sed
cuando susurré tu nombre
y te seguí los pasos
como a la criatura de la
pradera, en la yerba turgente
que alentó mi destino
en el festín del lecho rosado
perfumado de flores
que percibí como el brindis
delicado...
y sin embargo noté tu
desencanto.
Ahora palpo mi sombra
en las duras paredes y
en las ventanas, adonde
ya no eres la sombra,
donde es vano golpear
las puertas del aire,
sin ninguna razón para espiarte
y sentirme miserable
pues ya que estoy sin ti
bordeando el agua bendita.