roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Estoy en el punto exacto
donde esperabas verme
sin preámbulos
que disfracen la historia.
Sin balbuceos
que demoren la entrega
solo, en el pequeño espacio,
que me regala la vida.
Pero soy feliz….
con el aroma del campo,
con el verso saltarín
que un tanto picaresco
buscaba de flor en flor
un poco de sus mieles.
Soy feliz en la tarde
sin condiciones ni cadenas
que aten mis sueños,
sin horario planificado
para el suspiro enamorado
que al final sangra el alma.
Soy feliz a mi manera
en el sueño de medianoche
donde ya no cuento estrellas
ni hablo con la noche.
Ya no escucho a los grillos….
solo quedan mis puntos
de fe y esperanza,
que aun vuelan al firmamento…
acaso con el viejo sentimiento
que ahora solo es un soplo
que se lleva el viento.
Soy feliz cada martes y cada día
aunque te recuerde un poco,
mas no te recrimino ni te siento
no te extraño ni presiento
que vuelvas cualquier día.
A veces me cuesta definirte
y olvido el día que te fuiste.
No añoro tu extraña alegría,
quizás fue la edad, la naturaleza
o simples cosas de mis poesías.
Estoy en el punto exacto
que nunca imagine estar.
Sin decirte nada,
ni siquiera adiós,
pues aunque te vea…..
me siento en la distancia
y dudo si de veras exististe
y si existes hoy.
donde esperabas verme
sin preámbulos
que disfracen la historia.
Sin balbuceos
que demoren la entrega
solo, en el pequeño espacio,
que me regala la vida.
Pero soy feliz….
con el aroma del campo,
con el verso saltarín
que un tanto picaresco
buscaba de flor en flor
un poco de sus mieles.
Soy feliz en la tarde
sin condiciones ni cadenas
que aten mis sueños,
sin horario planificado
para el suspiro enamorado
que al final sangra el alma.
Soy feliz a mi manera
en el sueño de medianoche
donde ya no cuento estrellas
ni hablo con la noche.
Ya no escucho a los grillos….
solo quedan mis puntos
de fe y esperanza,
que aun vuelan al firmamento…
acaso con el viejo sentimiento
que ahora solo es un soplo
que se lleva el viento.
Soy feliz cada martes y cada día
aunque te recuerde un poco,
mas no te recrimino ni te siento
no te extraño ni presiento
que vuelvas cualquier día.
A veces me cuesta definirte
y olvido el día que te fuiste.
No añoro tu extraña alegría,
quizás fue la edad, la naturaleza
o simples cosas de mis poesías.
Estoy en el punto exacto
que nunca imagine estar.
Sin decirte nada,
ni siquiera adiós,
pues aunque te vea…..
me siento en la distancia
y dudo si de veras exististe
y si existes hoy.