Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin saber por qué,
aún guardo la calidez
de su primer caricia
ceñida a mi faz
Una estampa
sin dolor, ni marcas
visibles; mas sigue
sangrando
Los labios de tus
manos besábanme con el despertar de un rayo
huyendo fugitivo en mí piel
Hervían mis manantiales,
la presa de mis deseos
rebosaba a cada digitar
de tus lujurias.
Por qué?
Debo preguntarme,
sin respuesta alguna
que me haga olvidarte
Y aún no sé por qué
no termenio de olvidarte;
sacar este virus de los
records de mi sangre
Esta sensación de sentirte
cerca, de persibir el aroma
de tu presencia y tu aurora boreal en mis noches
Y aunque me arranque
la piel del alma, no será suficiente para borrar tu memoria de mi esencia.
aún guardo la calidez
de su primer caricia
ceñida a mi faz
Una estampa
sin dolor, ni marcas
visibles; mas sigue
sangrando
Los labios de tus
manos besábanme con el despertar de un rayo
huyendo fugitivo en mí piel
Hervían mis manantiales,
la presa de mis deseos
rebosaba a cada digitar
de tus lujurias.
Por qué?
Debo preguntarme,
sin respuesta alguna
que me haga olvidarte
Y aún no sé por qué
no termenio de olvidarte;
sacar este virus de los
records de mi sangre
Esta sensación de sentirte
cerca, de persibir el aroma
de tu presencia y tu aurora boreal en mis noches
Y aunque me arranque
la piel del alma, no será suficiente para borrar tu memoria de mi esencia.