Alvar González
Poeta recién llegado
Siempre que llegaba a su casa, se sentaba, tomaba café y sacaba de su armario una vieja pistola,
Pensaba el momento perfecto de dispararse
Y pensaba en su vieja madre distante de él.
Cada día intentaba ganar algo de dinero
Escribiendo poesía y vendiéndola en los pasillos del metro.
Si nada de esto funcionaba tenía que robarla
En los famosos foros que existen en internet
Así se volvió famoso y atrayente
Pero llegó el día en que se aburrió
Se arrepintió y pidió disculpas a todos los poetas a los que les robó sus poemas.
Y esta vez no dudo
Llegó, se sentó, tomó café, sacó la pistola de su armario y se disparó.
Pensaba el momento perfecto de dispararse
Y pensaba en su vieja madre distante de él.
Cada día intentaba ganar algo de dinero
Escribiendo poesía y vendiéndola en los pasillos del metro.
Si nada de esto funcionaba tenía que robarla
En los famosos foros que existen en internet
Así se volvió famoso y atrayente
Pero llegó el día en que se aburrió
Se arrepintió y pidió disculpas a todos los poetas a los que les robó sus poemas.
Y esta vez no dudo
Llegó, se sentó, tomó café, sacó la pistola de su armario y se disparó.