***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Pesadilla
El mareo nocturno acosa mis sentidos,
la realidad tiembla pendiente de un hilo;
mi pasado me es difícil recordar con claridad,
mi presente es lo único que me habla de que existí.
No recuerdo quien fui, antes de despertar en la celda oscura;
no recuerdo aquellos viajes que dicen hice,
no recuerdo haber estudiado religión.
Pero me dan la misión de vencer a un demonio.
A un demonio dentro de su corazón,
dentro de la más bella criatura que he mirado;
tener que matarla para librar su alma maldita,
es la maldición de mi bendita alma.
Por las noches su imagen me acosa,
entre la oscura soledad la oigo y veo llorar;
su tristeza me parte, me siento culpable.
Luego la dama bella se pone a gritar.
Grita y ruge como una fiera furiosa,
me dice cosas que no alcanzo yo a escuchar.
se acerca y sus puños a mi pecho tocan
como plumas delicados aunque sea una agresión.
Ella se detiene en seco y se separa de mí,
cómo si supiera de pronto que la tengo que herir;
mis labios se despegan, quiero decirle que se quede,
corre y huye de mí y yo voy tras ella.
No quiero dañarte, yo te amo le digo.
Ella se detiene y me deja acercarme;
cuando mi mano quiere tomar la suya
mi miedo se vuelve realidad.
Muñeca de porcelana que se rompe en mil pedazos,
y yo que quiero juntarlos para pegarlos
me pierdo en la oscuridad y me cubre la soledad.
No entiendo cómo es posible esta pesadilla.
Su cabello castaño y sus ojos marrón
su estatura es exacta, pero a su lado no estuve jamás;
¿Cómo su recuerdo me asalta,
si de mi pasado nada puedo recordar?
El mareo nocturno acosa mis sentidos,
la realidad tiembla pendiente de un hilo;
mi pasado me es difícil recordar con claridad,
mi presente es lo único que me habla de que existí.
No recuerdo quien fui, antes de despertar en la celda oscura;
no recuerdo aquellos viajes que dicen hice,
no recuerdo haber estudiado religión.
Pero me dan la misión de vencer a un demonio.
A un demonio dentro de su corazón,
dentro de la más bella criatura que he mirado;
tener que matarla para librar su alma maldita,
es la maldición de mi bendita alma.
Por las noches su imagen me acosa,
entre la oscura soledad la oigo y veo llorar;
su tristeza me parte, me siento culpable.
Luego la dama bella se pone a gritar.
Grita y ruge como una fiera furiosa,
me dice cosas que no alcanzo yo a escuchar.
se acerca y sus puños a mi pecho tocan
como plumas delicados aunque sea una agresión.
Ella se detiene en seco y se separa de mí,
cómo si supiera de pronto que la tengo que herir;
mis labios se despegan, quiero decirle que se quede,
corre y huye de mí y yo voy tras ella.
No quiero dañarte, yo te amo le digo.
Ella se detiene y me deja acercarme;
cuando mi mano quiere tomar la suya
mi miedo se vuelve realidad.
Muñeca de porcelana que se rompe en mil pedazos,
y yo que quiero juntarlos para pegarlos
me pierdo en la oscuridad y me cubre la soledad.
No entiendo cómo es posible esta pesadilla.
Su cabello castaño y sus ojos marrón
su estatura es exacta, pero a su lado no estuve jamás;
¿Cómo su recuerdo me asalta,
si de mi pasado nada puedo recordar?
en este poema narro en versos lo que en prosa pretenderá ser una historia que aún no tiene titulo.