J.D. Velasco
Poeta recién llegado
Amo tu pelo crespo que se desenreda en la piel,
déjame la huella de tu mirada en el ocaso.
Eres la culpable de esta sangre ardiente,
mis palabras besan tu pecho en el crepúsculo.
Tú alma el mar infinito y tu cuerpo la ola enarbolada.
Inúndame, ahógame, cabalguemos en el caballito de mar.
Azótame con tus ojos y suelta la cantidad de gaviotas
que se duermen en tus labios.
Eres la dulzura juventud, eres como una colmena, en ti,
la abeja busca la miel.
Aquí estoy queriendo embriagarme en tu badana.
Sudorosa, amable y tierna,
viví para conocerte y pretenderte,
nací porque tú naciste.
Te hace falta una parte, como la luna,
esa parte soy yo, va a llegar el día en que se una.
Compañera, mi alma está llena de amor que te oculta
el eterno horizonte.
Tus manos son como las hojas de la lila,
Esencia, olorosa.
En tú cuerpo hacen el perfume,
Eres la virtud de la noche y del viento.
Tú luminoso pelo y tus ojos que tiene la alegría del alba.
Tú color, tú olor, eres mi suspiro...
¡Eres el Amor!
déjame la huella de tu mirada en el ocaso.
Eres la culpable de esta sangre ardiente,
mis palabras besan tu pecho en el crepúsculo.
Tú alma el mar infinito y tu cuerpo la ola enarbolada.
Inúndame, ahógame, cabalguemos en el caballito de mar.
Azótame con tus ojos y suelta la cantidad de gaviotas
que se duermen en tus labios.
Eres la dulzura juventud, eres como una colmena, en ti,
la abeja busca la miel.
Aquí estoy queriendo embriagarme en tu badana.
Sudorosa, amable y tierna,
viví para conocerte y pretenderte,
nací porque tú naciste.
Te hace falta una parte, como la luna,
esa parte soy yo, va a llegar el día en que se una.
Compañera, mi alma está llena de amor que te oculta
el eterno horizonte.
Tus manos son como las hojas de la lila,
Esencia, olorosa.
En tú cuerpo hacen el perfume,
Eres la virtud de la noche y del viento.
Tú luminoso pelo y tus ojos que tiene la alegría del alba.
Tú color, tú olor, eres mi suspiro...
¡Eres el Amor!
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