Kabuki
Poeta recién llegado
Pétalos
Me despierto,
con tu mirada pegada en el techo,
con tus olvidos en el tragaluz.
Estoy nuevamente despierto
salgo a ver qué tanto hay por mi ventana,
veo un sombrero de copa
planeando entre los soplos de invierno.
Buscando tal vez una calva,
en la colina, a un amante de soledades,
a una fórmula de inspiración
o de alquimia.
Rico aire, bruma elocuente,
las nubes son collares en la pleamar.
Mar. Danzarines cangrejos que
aprenden a ir de atrás hacia delante.
Buscando Labios.
¿Qué boca se oculta
en las palmeras, junto a la orilla,
para poder mentir a las piernas
con viejos zancos?
Es de tarde, y no tengo sueño,
El ecosistema silencioso
y el zoológico un griterío.
Es de osos la fuerza de rugir
por las calles. Ah. ¡A!
Tu nombre, Tu nombre.
Veredas que cuentan pasos,
cafés que miden conversaciones,
vidas que tiemblan ante besos,
Madrugadas que aún esperan tu cuerpo.
La joyería yace en bancarrota
en el banco de la dulzura de tu lecho.
Cuando los pétalos
hayan ganado esta reyerta
mis brazos andarán sobre tus pechos.
Me despierto,
con tu mirada pegada en el techo,
con tus olvidos en el tragaluz.
Estoy nuevamente despierto
salgo a ver qué tanto hay por mi ventana,
veo un sombrero de copa
planeando entre los soplos de invierno.
Buscando tal vez una calva,
en la colina, a un amante de soledades,
a una fórmula de inspiración
o de alquimia.
Rico aire, bruma elocuente,
las nubes son collares en la pleamar.
Mar. Danzarines cangrejos que
aprenden a ir de atrás hacia delante.
Buscando Labios.
¿Qué boca se oculta
en las palmeras, junto a la orilla,
para poder mentir a las piernas
con viejos zancos?
Es de tarde, y no tengo sueño,
El ecosistema silencioso
y el zoológico un griterío.
Es de osos la fuerza de rugir
por las calles. Ah. ¡A!
Tu nombre, Tu nombre.
Veredas que cuentan pasos,
cafés que miden conversaciones,
vidas que tiemblan ante besos,
Madrugadas que aún esperan tu cuerpo.
La joyería yace en bancarrota
en el banco de la dulzura de tu lecho.
Cuando los pétalos
hayan ganado esta reyerta
mis brazos andarán sobre tus pechos.