Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una pena, muy apenada,
le pidío a Díos,
que le borrara la memoria
pero este no la escucho
Una pena, muy apenada,
le pidío al demonío,
desaparecer en el infierno
pero este no la escucho.
Al ver que nadie la respondía
su camino emprendió,
en busca de un refugio
que no tuviera corazón.
En la mitad del camino
enviado por Díos,
sé le apareció un ángel
y así le hablo:
Vente conmigo, pena,
vivirás en el paraíso
donde solo hay paz y amor.
La pena siguió su camino
y al ángel no contesto.
Más tarde, en un recodo,
enviado por el diablo
se le apareció un demonío
y así le hablo:
Vengo a buscarte pena
vivirás en el calor
donde se funde hasta la pasión.
La pena siguió su camino
y al demonío no contesto.
Llego al final de su senda
y a un genio, sin lámpara, encontró.
Esta bajo la mirada y sin decir nada
frente al genio se quedo.
El genio, calidamente, le hablo:
Yo te comprendo y cumpliré tu deseo,
morirás como pena, para nacer,
sin recuerdos, dentro de una persona
que conocerá, el amor correspondido.
le pidío a Díos,
que le borrara la memoria
pero este no la escucho
Una pena, muy apenada,
le pidío al demonío,
desaparecer en el infierno
pero este no la escucho.
Al ver que nadie la respondía
su camino emprendió,
en busca de un refugio
que no tuviera corazón.
En la mitad del camino
enviado por Díos,
sé le apareció un ángel
y así le hablo:
Vente conmigo, pena,
vivirás en el paraíso
donde solo hay paz y amor.
La pena siguió su camino
y al ángel no contesto.
Más tarde, en un recodo,
enviado por el diablo
se le apareció un demonío
y así le hablo:
Vengo a buscarte pena
vivirás en el calor
donde se funde hasta la pasión.
La pena siguió su camino
y al demonío no contesto.
Llego al final de su senda
y a un genio, sin lámpara, encontró.
Esta bajo la mirada y sin decir nada
frente al genio se quedo.
El genio, calidamente, le hablo:
Yo te comprendo y cumpliré tu deseo,
morirás como pena, para nacer,
sin recuerdos, dentro de una persona
que conocerá, el amor correspondido.