frankaussill
Poeta adicto al portal
Petra y Juan
Petra y Juan, un matrimonio perfecto,
Petra atiende la casa, mientras Juan hurga la vida,
Petra enciende las velas, Juan tira la comida,
así son Petra y Juan, los dos bajo el mismo techo.
Juan sale en la mañana al trabajo me imagino,
Petra se encierra sola a esperas de su regreso,
ojalá cuando vuelva llegue sonriente y contento;
Juan llega por la noche mareadito por el vino.
Y de nuevo allá las velas la comida y el mantel,
todo rueda por el piso junto con los sentimientos,
que en el corazón de Petra poco a poco van muriendo.
Pobre Juan, ciego a lo bendito, presto a lo prohibido,
hoy que Petra no está, anhela su compañía,
ya en su viejo corazón su recuerdo lo castiga.
Paz e su tumba a Petra.
Petra y Juan, un matrimonio perfecto,
Petra atiende la casa, mientras Juan hurga la vida,
Petra enciende las velas, Juan tira la comida,
así son Petra y Juan, los dos bajo el mismo techo.
Juan sale en la mañana al trabajo me imagino,
Petra se encierra sola a esperas de su regreso,
ojalá cuando vuelva llegue sonriente y contento;
Juan llega por la noche mareadito por el vino.
Y de nuevo allá las velas la comida y el mantel,
todo rueda por el piso junto con los sentimientos,
que en el corazón de Petra poco a poco van muriendo.
Pobre Juan, ciego a lo bendito, presto a lo prohibido,
hoy que Petra no está, anhela su compañía,
ya en su viejo corazón su recuerdo lo castiga.
Paz e su tumba a Petra.