dragon_ecu
Esporádico permanente
Eran su ojos almendras quemadas por el sol, mientras su cola se agitaba saludando la mañana, y se estremecía al sentir como se acercaba su latido preferido.
Recuerdo cuando al sentarme en la baranda del patio, buscabas poner tu cabeza en mis piernas y gemías para que mis manos te acariciaran el pelo.
Ya no estás, pero mi mano recuerda la sensación de tocarte.
Recuerdo cuando al sentarme en la baranda del patio, buscabas poner tu cabeza en mis piernas y gemías para que mis manos te acariciaran el pelo.
Ya no estás, pero mi mano recuerda la sensación de tocarte.
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