Amartemisa
Poetisa
En el salón de la luna
se haya solitaria, negra y cabizbaja,
con una rosa oscura en las manos
pinchando su melancolía.
Y tras una estrella,
una mirada brillante
observa un hada, que entre la bruma,
queda radiante en su belleza.
Se esconde misteriosa
entre sus insinuadas pestañas,
barriendo los lamentos de un otoño
que se marcha desafortunado y lento.
Y tras el crujir de un paso,
la ingravidez de la luna
denota que los tristes sentimientos
en el hada son inertes en las sombras.
Se turban sus cabellos largos,
como llorando escarabajos negros
y en sus manos, enmudece la rosa
sangrando ilusiones muertas sin remedio.
Otro paso cruje. Es esa mirada
que saliendo de una estrella se persona
y le ofrece un agua de color
para alimentar la vida en esa rosa.
Llora el hada emocionada, llora,
y la rosa se acelera apresurada
bebiendo destellos de su alma esmeralda
en el agua que vierten sus palabras.
Por su savia corren tintes del fluido
y entre blanco y negro cada pétalo se torna.
Ya en la luna no se aprecia cara oculta,
sólo un hada bella que se abraza en una rosa.
Bautista / Amartemisa
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