Vazquiano
Kevin vazquez castañon
Yo, que estoy loco, amo el placer
de las veces que pasa por mi vida...
¡ay, como y cuanto me puedo enternecer!.
Si que valen tambien los placeres mundanos.
Este poema homenajea tal acto.
Diciendo de el que nunca pare, que
nunca cese ni se aletargue. No, nunca.
Pues para darse placer hace falta ser sabio.
Una musa me viene a la mente ahora:
Afrodita, Safo, no conozco su nombre, no...
pero baila a mi lado para que lo diga.
¡Ay, que bello es vivir con buenos placeres!.
de las veces que pasa por mi vida...
¡ay, como y cuanto me puedo enternecer!.
Si que valen tambien los placeres mundanos.
Este poema homenajea tal acto.
Diciendo de el que nunca pare, que
nunca cese ni se aletargue. No, nunca.
Pues para darse placer hace falta ser sabio.
Una musa me viene a la mente ahora:
Afrodita, Safo, no conozco su nombre, no...
pero baila a mi lado para que lo diga.
¡Ay, que bello es vivir con buenos placeres!.