Ugolino
Poeta recién llegado
No tengo tiempo de respirar
Soy un destino
La construcción solar me ha retenido hasta ahora
Y ahora sólo tengo que dejarme morir.
- Dame Joyas Ahogadas (André Breton)
La ristra de gusanos que brotan bajo mis párpados
sacian su sed de sangre por las mejillas
de mi hueca calavera.
Esperan la explosión del vómito contenido
de la bilis que duerme en la cama del siete de copas.
Las heridas abiertas describen un mosaico de lamentos
sobre un lienzo de piel humana
curtida.
Cuando la hemorragia se detenga
dejará un rastro nauseabundo de injurias y blasfemias,
con ojos lascivos y dientes como cuchillas.
En la madriguera sudorosa de mis sábanas
echo de menos la comodidad de estar triste.
El sueño se menosturba con un verso freudiano
deslizándose entre mis manos como el esputo de los ahorcados.
Una vela se derrite bajo un sol de cochambre,
tiñendo el suelo de púrpura y llenándolo de espinas.
El tiempo, en su carrera, se detiene un momento
para contemplar la incineración de la utopía.
Soy un destino
La construcción solar me ha retenido hasta ahora
Y ahora sólo tengo que dejarme morir.
- Dame Joyas Ahogadas (André Breton)
La ristra de gusanos que brotan bajo mis párpados
sacian su sed de sangre por las mejillas
de mi hueca calavera.
Esperan la explosión del vómito contenido
de la bilis que duerme en la cama del siete de copas.
Las heridas abiertas describen un mosaico de lamentos
sobre un lienzo de piel humana
curtida.
Cuando la hemorragia se detenga
dejará un rastro nauseabundo de injurias y blasfemias,
con ojos lascivos y dientes como cuchillas.
En la madriguera sudorosa de mis sábanas
echo de menos la comodidad de estar triste.
El sueño se menosturba con un verso freudiano
deslizándose entre mis manos como el esputo de los ahorcados.
Una vela se derrite bajo un sol de cochambre,
tiñendo el suelo de púrpura y llenándolo de espinas.
El tiempo, en su carrera, se detiene un momento
para contemplar la incineración de la utopía.