el zurdo
Poeta recién llegado
Platico despacio para alcanzar tu alma,
predico decenas de leyendas
para que un día no te sorprendas
si tú y yo somos papel y tinta.
Voy buscando el sendero
que me deja morder tus labios,
y entre las sábanas
mi mirada busca la tuya
para encontrar un placer de lágrimas.
La mañana huele a ti,
a sudor y a las caricias de una noche con velas.
Mirar desde el otro lado de la cama
es buscar la incredulidad.
Son amaneceres inacabados
o la conciencia tranquila
cuando tus piernas se entrelazan con las mías
y tus manos saben jugar con fervor.
Y cada vez que cierras la puerta
y te vas,
son más las veces
que te pienso y te deseo.
Caminas tan sonriente
que no hay detalle alguno
que de envidia no se corroe.
Si habla la soberbia estamos perdidos,
nos convertimos en seres
altamente cualificados para caer en deterioro.
No hay peor mal que el egocentrismo
y la falta de tacto.
Y a las pruebas me remito
cuando te vas y no regresas.
De experiencias uno se nutre
y un año tras otro subimos de peldaño.
Y cuando miro al frente
el reflejo del cosmos es la señal del infinito.
predico decenas de leyendas
para que un día no te sorprendas
si tú y yo somos papel y tinta.
Voy buscando el sendero
que me deja morder tus labios,
y entre las sábanas
mi mirada busca la tuya
para encontrar un placer de lágrimas.
La mañana huele a ti,
a sudor y a las caricias de una noche con velas.
Mirar desde el otro lado de la cama
es buscar la incredulidad.
Son amaneceres inacabados
o la conciencia tranquila
cuando tus piernas se entrelazan con las mías
y tus manos saben jugar con fervor.
Y cada vez que cierras la puerta
y te vas,
son más las veces
que te pienso y te deseo.
Caminas tan sonriente
que no hay detalle alguno
que de envidia no se corroe.
Si habla la soberbia estamos perdidos,
nos convertimos en seres
altamente cualificados para caer en deterioro.
No hay peor mal que el egocentrismo
y la falta de tacto.
Y a las pruebas me remito
cuando te vas y no regresas.
De experiencias uno se nutre
y un año tras otro subimos de peldaño.
Y cuando miro al frente
el reflejo del cosmos es la señal del infinito.