Era yo atardecer de neblinas,
arrastrando sueños, fantasmas taciturnos
durmiendo en crisálidas, hilachas de ilusiones
mientras moría en agonía la esperanza.
Y llegaste plenilunio en primavera,
despertando con la aldaba del deseo
y fuiste pleamar de inquietas pasiones,
erosionando los riscos de mis miedos.
Encendiste a cada beso mi sol de medianoche,
de un sorbo bebiste tantas lágrimas,
tejiste una manta de caricias exquisitas
para abrigarme de las nieves del recuerdo.
Mi querido plenilunio, mi cálido solsticio
melodía de almíbar de naranjas,
dame noches inconclusas de ternura
ámame más,solo ámame.
Analía
arrastrando sueños, fantasmas taciturnos
durmiendo en crisálidas, hilachas de ilusiones
mientras moría en agonía la esperanza.
Y llegaste plenilunio en primavera,
despertando con la aldaba del deseo
y fuiste pleamar de inquietas pasiones,
erosionando los riscos de mis miedos.
Encendiste a cada beso mi sol de medianoche,
de un sorbo bebiste tantas lágrimas,
tejiste una manta de caricias exquisitas
para abrigarme de las nieves del recuerdo.
Mi querido plenilunio, mi cálido solsticio
melodía de almíbar de naranjas,
dame noches inconclusas de ternura
ámame más,solo ámame.
Analía