debiloto
Poeta adicto al portal
Pobre de aquel, que la libertad fustiga,
en el crecerá el resentimiento,
de mirar a otros que sin mediar permiso,
toma las riendas del caballo errante,
pondrá su rumbo, en sus sueños propios,
y no dejará que otros hablen por él.
Pobre de aquel, que piensa en plural,
sin entender que no todos somos iguales,
que la igualdad solo es una mera utopía,
y que cada ser humano es diferente,
porque no hay una matriz para la vida.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
y busca en las masas ignorantes,
sembrar el germen del odio, intolerancia,
hablar del hombre nuevo, al inocente,
mientras sus arcas crecen día a día.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
interrumpiendo sueños por nacer,
llevar a los pueblos la apatía, tristemente,
sin darle la posibilidad de ser libres,
hablarles de patria, de independencia,
si nacieron pisoteados por sus captores,
de que revolución pueden hablar,
sino conocieron más allá de los muros,
de mentes cerradas que conocen la ignominia.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
cuando la historia, cuente las verdades,
de vanagloriarse en la retórica,
pasará a ser lacayo de sus culpas,
más la violencia engendrada,
se volverá una pesadilla en su vida.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
en el crecerá el resentimiento,
de mirar a otros que sin mediar permiso,
toma las riendas del caballo errante,
pondrá su rumbo, en sus sueños propios,
y no dejará que otros hablen por él.
Pobre de aquel, que piensa en plural,
sin entender que no todos somos iguales,
que la igualdad solo es una mera utopía,
y que cada ser humano es diferente,
porque no hay una matriz para la vida.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
y busca en las masas ignorantes,
sembrar el germen del odio, intolerancia,
hablar del hombre nuevo, al inocente,
mientras sus arcas crecen día a día.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
interrumpiendo sueños por nacer,
llevar a los pueblos la apatía, tristemente,
sin darle la posibilidad de ser libres,
hablarles de patria, de independencia,
si nacieron pisoteados por sus captores,
de que revolución pueden hablar,
sino conocieron más allá de los muros,
de mentes cerradas que conocen la ignominia.
Pobre de aquel que la libertad fustiga,
cuando la historia, cuente las verdades,
de vanagloriarse en la retórica,
pasará a ser lacayo de sus culpas,
más la violencia engendrada,
se volverá una pesadilla en su vida.
JUAN CARLOS VILLANUEVA