Eremita
Poeta recién llegado
A veces me cuesta encontrarme,
a veces, también, alguien me encuentra.
Como una noche sobre el campo,
poco a poco y sin pausas,
tus ojos negros borrascosos,
se desbordan rompiendo
los desnudos muros de mi alma.
Poco a poco y sin pausas
podría haberte amado
esa noche de agosto
cuando todo eras tú
y yo la luna entre los sauces.
Poco a poco y sin pausas
pude haberme ahogado en tus aguas
y renacer como una trucha
chispeante, azul y fresca
a lo largo del río de tu risa.
Poco a poco y sin pausas
Pude haber bailado
todas tus bohemias melodías
mientras el sonido del viento flotaba
entre la niebla.
Pude haber tarareado
antiguas canciones marineras
hasta la siguiente marea
como un viejo pescador aferrado a sus redes,
en un mar agitado
que golpea las naves de sus ojos
por dentro, por fuera…
por dentro.
Régulo Briceño.
a veces, también, alguien me encuentra.
Como una noche sobre el campo,
poco a poco y sin pausas,
tus ojos negros borrascosos,
se desbordan rompiendo
los desnudos muros de mi alma.
Poco a poco y sin pausas
podría haberte amado
esa noche de agosto
cuando todo eras tú
y yo la luna entre los sauces.
Poco a poco y sin pausas
pude haberme ahogado en tus aguas
y renacer como una trucha
chispeante, azul y fresca
a lo largo del río de tu risa.
Poco a poco y sin pausas
Pude haber bailado
todas tus bohemias melodías
mientras el sonido del viento flotaba
entre la niebla.
Pude haber tarareado
antiguas canciones marineras
hasta la siguiente marea
como un viejo pescador aferrado a sus redes,
en un mar agitado
que golpea las naves de sus ojos
por dentro, por fuera…
por dentro.
Régulo Briceño.
Última edición: