SONRISA
Poeta adicto al portal
Hay un vacío con perfil humano al frente
no palpita
no suspira
esa voz mohína que se desprende
del silencio que le viste,
cencerrea
justo en el centro de mi pecho
inventándose un nombre
-ese-
el que se refundió en un febrero
entre tanto carnaval que le ciñó las sienes.
Hay una oscuridad que se asemeja en su pátina
a la de los ónices noctámbulos
habitantes de un filón,
no me intimida
no me abruma
la refracción de su negrura hiende mis córneas
dejando desvalidas los doseles que le amparan
adueñándose de mi nostalgia
y dejando discursos de despedidas en mi alma.
Vacío y oscuridad
silencio y nostalgia
no huyan de este espacio
ya mi ojos reconocen la silueta
y mi corazón
los latidos que su sombra balbucea,
atrás
a espaldas
de esa abstracta realidad que me acompaña
se estira horizontal
haz de amanecer izando sus blasones,
convidan a mis ojos
asirse de sus luces
en pos de nuevos sueños.
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