rafael tato
Poeta fiel al portal
Tu amor se deshoja
como una esponja
de lluvia en mi poema,
mientras tus latidos indiferentes
subyacen dormidos;
una gota de tu lejanía
comprime el verde azul de mis venas,
todo se derrumba
en el caos del naufragio
que desgasta mis sentidos
Como el ocaso que se mira
y no se olvida,
te cargo hoy en mi memoria,
sintiendo que tu manos mares,
se hunden en la médula
de mis arenas;
¡Oh! semilla de luz,
imagen diluida bajo el hombro
de mi historia,
te presiento fragancia áloe,
descoagulando el tumulto
de mis penas.
La lejanía de tu alba,
ahoga la sombra del vocablo
en mi extravío,
transmutando
y dividiendo la noche,
entre teoremas y desvelos...
Nada es ajeno,
excepto la voz de tu ausencia
coronando de espinas el estío;
tu amor desaparece
en versos que se deshacen,
hechos cenizas
en el portal de mis anhelos.
Mujer..
¿Por qué las noches sin ti
rugen el el tic tac de mis latidos?
¡Oh! tiempo total que embalsama
la silábica hoguera de mi bajeza,
absurda realidad,
estigma de otros naufragios
ya vividos,
eternidad distante,
¡Ausencia! ¡Espanto!
¡Amargura! ¡Tristeza!
Hoy me haré palabra
en la luna
de tu aliento acantilado,
vocablo prohibido
hurgando tus muslos
de guerras y contiendas;
trizaré con mi boca
tu rostro sombra
de sueño excomulgado,
inmutable te amaré,
en las cosas profundas
de mis letras.
Heme aquí,
hoy bifurcando las distancias
para reeditar la vida,
devorando la luz ególatra
del silencio y las edades,
ardiendo en tu asfalto milla,
lejana dimensión desconocida,
persiguiendo tu ensueño,
en la oscura salitrera
de mis ¡Soledades!
Tato Ospina
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Colombia
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