rafael tato
Poeta fiel al portal
POEMA 77 (La vida)
Astro físico ardor en sangre y llama viva,
la vida cósmica en permanente energía alucinada,
rota, pasa, constante, insaciable y activa,
como mágica luz de perfección inmaculada.
Como jamás el tiempo lo ha vivido,
revestido de espuma y fina envoltura,
fosforece como flor de asbesto encendido,
mi vida, conjugando la razón y la locura.
Nací y crecí deshojándole pétalos de ozono a las sombras,
navegando sobre aguas de interrogantes y serpientes,
trascendiendo en el vértigo de las edades sin alfombra,
reinventando cada instante, en los abismos de mi mente.
Y aquí estoy, con mi espíritu descalzo en lejanía,
en liturgia con mi silencio y mis sueños,
absorbiendo como lucero de miel su fantasía,
más allá de lo cerca, distante, grande o pequeño.
Esta noche entre dos gotas de sombra
digiero la historia del tiempo y sus reflejos,
hipnótico ritual de luz que socava y asombra,
tránsito, recuerdo, pupila, vidrio muerto...¡Espejo!
Como el brillo destellante de una afilada espada,
la vida, aquella que al nacer se hace más hermosa,
me regala su cromática caricia destilada,
cambiando abismos, por sueños y sendas venturosas.
La vida, vientre maternal de la fantasía y el ensueño,
abraza en sus luces y laberintos, el grito del dilema...
Thánatos, Eros, Afrodita, absolutos dueños,
el ansia y la locura, el sexo y el amor ¡Su emblema!
Diagramando la estirpe y la esencia de las cosas,
expongo el fuego existencial de la vida en simetría;
trascendiendo entre brillos solares y flamas luminosas,
mimetiza Dios la vida, con grandeza y maestría.
¡Oh! semilla de luz que me transita,
soy la piedra con alma clonándose de vida,
hondura del enigma que me atrae e incita,
aureola de la rosa, que al amor convida.
En esta noche, donde la luna desgarra su mágica pupila,
soy espíritu, piedra viva, eco del tiempo, luz y profesía;
amo del presente sus muslos, con mi conciencia tranquila,
y me rindo agradecido ante la vida, en total ¡Pleitesía!
Tato Ospina
DRA
Colombia
Astro físico ardor en sangre y llama viva,
la vida cósmica en permanente energía alucinada,
rota, pasa, constante, insaciable y activa,
como mágica luz de perfección inmaculada.
Como jamás el tiempo lo ha vivido,
revestido de espuma y fina envoltura,
fosforece como flor de asbesto encendido,
mi vida, conjugando la razón y la locura.
Nací y crecí deshojándole pétalos de ozono a las sombras,
navegando sobre aguas de interrogantes y serpientes,
trascendiendo en el vértigo de las edades sin alfombra,
reinventando cada instante, en los abismos de mi mente.
Y aquí estoy, con mi espíritu descalzo en lejanía,
en liturgia con mi silencio y mis sueños,
absorbiendo como lucero de miel su fantasía,
más allá de lo cerca, distante, grande o pequeño.
Esta noche entre dos gotas de sombra
digiero la historia del tiempo y sus reflejos,
hipnótico ritual de luz que socava y asombra,
tránsito, recuerdo, pupila, vidrio muerto...¡Espejo!
Como el brillo destellante de una afilada espada,
la vida, aquella que al nacer se hace más hermosa,
me regala su cromática caricia destilada,
cambiando abismos, por sueños y sendas venturosas.
La vida, vientre maternal de la fantasía y el ensueño,
abraza en sus luces y laberintos, el grito del dilema...
Thánatos, Eros, Afrodita, absolutos dueños,
el ansia y la locura, el sexo y el amor ¡Su emblema!
Diagramando la estirpe y la esencia de las cosas,
expongo el fuego existencial de la vida en simetría;
trascendiendo entre brillos solares y flamas luminosas,
mimetiza Dios la vida, con grandeza y maestría.
¡Oh! semilla de luz que me transita,
soy la piedra con alma clonándose de vida,
hondura del enigma que me atrae e incita,
aureola de la rosa, que al amor convida.
En esta noche, donde la luna desgarra su mágica pupila,
soy espíritu, piedra viva, eco del tiempo, luz y profesía;
amo del presente sus muslos, con mi conciencia tranquila,
y me rindo agradecido ante la vida, en total ¡Pleitesía!
Tato Ospina
DRA
Colombia
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