Un pajaro por allá voló -ansioso por escapar del cielo-
ansioso por la libertad.
Soy el desesperado, que quiere todo ayer,
el ansioso sin descanso, ni descenso...
Tu cuerpo desnuda: el arte no es sólo una escultura,
ni un estado de la mente, como mi sentir hacia vos.
Ojos profundos, del todo decir,
donde guardas las noches y el sabor,
donde me muero y me gusta morir.
Ah ! las pesadillas me encontraron despierto,
cuando sólo vuelo, cuando ahí no te tengo.
Me da vértigo el camino, no miro para abajo
porque siento ganas de saltar, a veces.
He aquí el dolor,
cuando mi cabeza confunde
el amor con el dolor, o la necesidad sin la falta de él.
Viejas escuelas, malas costumbres,
delgadas secuelas que ciertas veces confunden.
Tirano el tiempo, deborando encuentros
arrebatando mil besos, burlandose del sueño.
Desbordados de pasión y locura en un mar de goma espuma,
rebelandonos secretos con sonrisas distraídas.
Un pajaro por allá escapó -ansioso por volver a tenerte-
ansioso por sentir tu amor.
...y el día ya no alcanza, ni la noche...
y no son reproches, son las ganas,
como necesidades del cuerpo, o del alma.
ansioso por la libertad.
Soy el desesperado, que quiere todo ayer,
el ansioso sin descanso, ni descenso...
Tu cuerpo desnuda: el arte no es sólo una escultura,
ni un estado de la mente, como mi sentir hacia vos.
Ojos profundos, del todo decir,
donde guardas las noches y el sabor,
donde me muero y me gusta morir.
Ah ! las pesadillas me encontraron despierto,
cuando sólo vuelo, cuando ahí no te tengo.
Me da vértigo el camino, no miro para abajo
porque siento ganas de saltar, a veces.
He aquí el dolor,
cuando mi cabeza confunde
el amor con el dolor, o la necesidad sin la falta de él.
Viejas escuelas, malas costumbres,
delgadas secuelas que ciertas veces confunden.
Tirano el tiempo, deborando encuentros
arrebatando mil besos, burlandose del sueño.
Desbordados de pasión y locura en un mar de goma espuma,
rebelandonos secretos con sonrisas distraídas.
Un pajaro por allá escapó -ansioso por volver a tenerte-
ansioso por sentir tu amor.
...y el día ya no alcanza, ni la noche...
y no son reproches, son las ganas,
como necesidades del cuerpo, o del alma.