Me está entrando el deseo de tenerla,
de estrecharla hacia mí, de sentir su respiración;
Me está entrando el deseo de acariciar su rostro,
y envolverme en el perfume de su pelo, sus lisos, sueltos y libres;
porque anhelo lo que es de ella, y la anhelo a ella
Me entra el deseo de oír su voz en la oscuridad,
de sentir su dulzura, sentir su piel,
y gozar de su alegría, tan infantil,
como el capricho de tenerla;
deseo, tenerla junto a mí,
abrazarla con una dulzura y suavidad,
como de algodón,
aferrándome a mi vida
Sólo quiero, sentir su rostro, besar su piel ,
besar sus labios, tiernos, suaves ,
para sentir el paraíso.
Quiero besarla una y otra vez, donde no exista el fin,
porque mi vida, sólo estaría en sus labios;
quisiera tener mi cuello rodeado por sus brazos,
sentir la grandeza de lo maravilloso, en sólo un segundo
Me está entrando el deseo de oír, su risa melódica,
dulce y frágil, como su cuerpo,
que tanto deseo tenerlo entre mis manos, para moldearlo,
y acariciarlo sigilosamente.
Me está entrando el deseo
de ser de ella
de estrecharla hacia mí, de sentir su respiración;
Me está entrando el deseo de acariciar su rostro,
y envolverme en el perfume de su pelo, sus lisos, sueltos y libres;
porque anhelo lo que es de ella, y la anhelo a ella
Me entra el deseo de oír su voz en la oscuridad,
de sentir su dulzura, sentir su piel,
y gozar de su alegría, tan infantil,
como el capricho de tenerla;
deseo, tenerla junto a mí,
abrazarla con una dulzura y suavidad,
como de algodón,
aferrándome a mi vida
Sólo quiero, sentir su rostro, besar su piel ,
besar sus labios, tiernos, suaves ,
para sentir el paraíso.
Quiero besarla una y otra vez, donde no exista el fin,
porque mi vida, sólo estaría en sus labios;
quisiera tener mi cuello rodeado por sus brazos,
sentir la grandeza de lo maravilloso, en sólo un segundo
Me está entrando el deseo de oír, su risa melódica,
dulce y frágil, como su cuerpo,
que tanto deseo tenerlo entre mis manos, para moldearlo,
y acariciarlo sigilosamente.
Me está entrando el deseo
de ser de ella