Poema azul, llaga de una mora,
ni blanco ni negro ciertamente,
no es como la muerte, inherente,
o la alegría que demora,
ni menos el blanco reluciente
de una cordillera, sol naciente,
más como el miedo que devora,
azulado, es nimio río,
de azul oscuro como el frío,
invierno helado, tristemente,
un pensamiento de repente,
que se hunde mientras llora,
la tarda letra en su deshora.
ni blanco ni negro ciertamente,
no es como la muerte, inherente,
o la alegría que demora,
ni menos el blanco reluciente
de una cordillera, sol naciente,
más como el miedo que devora,
azulado, es nimio río,
de azul oscuro como el frío,
invierno helado, tristemente,
un pensamiento de repente,
que se hunde mientras llora,
la tarda letra en su deshora.