[center:ac70679cad]
No sabía
que podía el cielo
ser tan hermoso,
la lluvia tan pura,
los verdes tan verdes,
el mar tan grande...
No sabía
que podía conmoverme
el rojizo ocaso
y la gris madrugada
podía arrebetarme un suspiro...
No sabía,
que el amor vivía
No pensaba
que las sonrisas
soñaban ser eternas,
que las rosas
también tenían alma
y sueños de mariposas...
No pensaba
que había un mundo
dentro de las lágrimas
y un portal
tras cada mirada...
No pensaba,
que el amor dolía
No soñaba
con campos morados
sembrados de estrellas.
tactos sutiles
que ciegan el alma,
marcas marchitas...
No soñaba
mudos puñales
cubiertos de seda
con ínfimos gestos
que extinguen galaxias...
No soñaba,
que lágrimas platedas
mataban a las hadas
No creía
que tras cada final
yacía un comienzo,
que cada comienzo
asegura un final,
que la flor tenía espinas...
No creía
que de la luz lo sublime
es hallarla en penumbras,
que como el río
todo está destinado a pasar...
No creía,
que aquello por lo que vivía
es aquello que me mata
No sabía
que tras cada beso
una religión,
que amo precisamente
lo ajeno a mí...
No sabía...
que quererte era tanto
tanto amor, tanto odio
tantas saetas
cargadas de cielos
de eternos azules a profundos grises...
No lo sabía...
No sabía nada...
EMI [/center:ac70679cad]
No sabía
que podía el cielo
ser tan hermoso,
la lluvia tan pura,
los verdes tan verdes,
el mar tan grande...
No sabía
que podía conmoverme
el rojizo ocaso
y la gris madrugada
podía arrebetarme un suspiro...
No sabía,
que el amor vivía
No pensaba
que las sonrisas
soñaban ser eternas,
que las rosas
también tenían alma
y sueños de mariposas...
No pensaba
que había un mundo
dentro de las lágrimas
y un portal
tras cada mirada...
No pensaba,
que el amor dolía
No soñaba
con campos morados
sembrados de estrellas.
tactos sutiles
que ciegan el alma,
marcas marchitas...
No soñaba
mudos puñales
cubiertos de seda
con ínfimos gestos
que extinguen galaxias...
No soñaba,
que lágrimas platedas
mataban a las hadas
No creía
que tras cada final
yacía un comienzo,
que cada comienzo
asegura un final,
que la flor tenía espinas...
No creía
que de la luz lo sublime
es hallarla en penumbras,
que como el río
todo está destinado a pasar...
No creía,
que aquello por lo que vivía
es aquello que me mata
No sabía
que tras cada beso
una religión,
que amo precisamente
lo ajeno a mí...
No sabía...
que quererte era tanto
tanto amor, tanto odio
tantas saetas
cargadas de cielos
de eternos azules a profundos grises...
No lo sabía...
No sabía nada...
EMI [/center:ac70679cad]