MarcosAb
Poeta recién llegado
Poema de un hombre frustrado ( Parte 4 )
Me tildan de vivir la vida de gratis,
juzgándome injustamente sin saber
que me ha tocado vivir
toda una vida gris.
Me insinúan de que he vivido
en una soberana mentira
por creer en ese dios
fabricado a mi manera.
Al mirar el mundo
desde mi universo frustrado
he descubierto algo muy fatal:
el peor enemigo del hombre
no es un ángel caído
llamado Lucifer.
Es una fuerza mas poderosa que Belial,
mas astuta que Mefistófeles,
ningún dios puede igualar ese poder:
la libertad humana.
No hay peor trampa
que la libertad.
A unos los lleva al bien
a otros los lleva al mal.
Todo es aleatorio,
todo es quántico;
no hay nada escrito,
no hay nada definido.
Vivo en un mundo fabricado
por el hombre,
el constructor de la historia,
el regidor de los dioses y del destino.
Dios no tiene parte ni suerte
en esta creación.
Dios ha dejado a la gente
hacer lo que quiera.
Que le busquen o que le frustren
a Dios no le interesa.
Dios se sienta en su trono
echando raíces en sus pies
esperando a que el hombre
enderece y se arrepienta.
La humanidad lo trata como un caballero,
no como un intruso.
El hombre le abre o le cierra la puerta.
Vivo en un estado de alerta,
en un extremo nueve-uno-uno.
Esa magnifica libertad
le ha creado en el hombre
un cielo e infierno mentales.
Lo hace mas inteligente que Dios
y mas atrevido que el diablo.
Todo es casualidad,
todo es contingencia.
No existe la predestinación,
no hay plan divino,
ni mucho menos propósito.
El hombre me ha convencido
de lo siguiente:
Dios lo hizo poderoso
para que El tuviese un entretenimiento.
Dios se sienta
en asientos de primera fila
en la sala de cine.
En su mano izquierda
tiene palomitas de maíz
y en su mano derecha
tiene la copa del Santo Grial.
Mira hacia la pantalla grande
la gran película nominada
para los Premios Oscar
cuyo actor y director es el hombre
mejor conocido como:
El producto de su creación.
Todas las guerras,
toda la paz,
todo lo digno,
todo lo indigno,
toda la libertad,
toda la esclavitud,
todo contraste ha sido
producido por el hombre.
Dios se encuentra muy ajetreado
con su divina agenda
como para atender al hombre.
Anda viajando por las galaxias,
estrellas, planetas, soles, pulsar,
y universos alternos
en una nave de lujo extraterrestres.
Mucha gente ora
esperando ese ansiado milagro
sin muchas veces recibiendo respuestas divinas
y cuando Dios lo hace les responde:
Ayúdense ustedes,
Yo no puedo estar resolviendo
todos los problemas
ni mucho menos
haciendo todas las cosas por ustedes
Mientras tanto, el diablo
va diseñando su imperio poderoso
con su mortal maquinaria
atacando a la humanidad.
Siempre esta a la delantera de Dios.
¿Y qué hace el Dios Todopoderoso?
Mirando el drama desde el cielo
para ver si el hombre
puede ganarle la batalla al diablo
y cuando esta aparentemente a punto de perder
Dios sale al rescate
como Superman rescata a Luisa Lane.
Después continua si travesía
por el vasto universo.
Vivo en el Casino de Las Vegas,
todo se rige por las probabilidades.
Dios no rige al hombre,
lo soltó a la azar.
Yo no puedo cambiar eso,
continuare siendo el jamón
del delicioso emparedado dualista
que me ha tocado batallar.
¿Quién se dignará de lavarme el cerebro?
¿será Dios, El responsable por dejar al hombre
vivir por su cuenta?
¿será el enemigo quien le ofrece al hombre
lo que Dios no puede hacer:
dinero, felicidad, milagros
a cambio de ser su esclavo?
Que triste cuadro tengo que sufrir
pero hay que hacerlo.
No tengo elección
ni mucho menos voz ni voto.
Para el mundo
soy un cerrado y fundamentalista,
pero para mi,
el mundo esta encerrado
en la prisión de Zaratustra.
Viviré yo por mi lado
y el resto de la humanidad
por el otro.
Que el mundo me quiera o me odie
no me interesa.
Es mejor vivir en la mentira del cielo
que la verdad del infierno.
Es mejor sentir el demonio del amor
que el ángel de la amargura.
Es mejor seguir el mito de la Biblia
que vivir en la dignidad del escepticismo.
Que el mundo me deje vivir solo
no les hago ningún daño.
Que el Dios de la humanidad
tenga lástima de este pobre diablo
quien anda rebelde
abogando por un cambio:
¡Que Dios despierte de ese viaje surrealista y actúe!
Me tildan de vivir la vida de gratis,
juzgándome injustamente sin saber
que me ha tocado vivir
toda una vida gris.
Me insinúan de que he vivido
en una soberana mentira
por creer en ese dios
fabricado a mi manera.
Al mirar el mundo
desde mi universo frustrado
he descubierto algo muy fatal:
el peor enemigo del hombre
no es un ángel caído
llamado Lucifer.
Es una fuerza mas poderosa que Belial,
mas astuta que Mefistófeles,
ningún dios puede igualar ese poder:
la libertad humana.
No hay peor trampa
que la libertad.
A unos los lleva al bien
a otros los lleva al mal.
Todo es aleatorio,
todo es quántico;
no hay nada escrito,
no hay nada definido.
Vivo en un mundo fabricado
por el hombre,
el constructor de la historia,
el regidor de los dioses y del destino.
Dios no tiene parte ni suerte
en esta creación.
Dios ha dejado a la gente
hacer lo que quiera.
Que le busquen o que le frustren
a Dios no le interesa.
Dios se sienta en su trono
echando raíces en sus pies
esperando a que el hombre
enderece y se arrepienta.
La humanidad lo trata como un caballero,
no como un intruso.
El hombre le abre o le cierra la puerta.
Vivo en un estado de alerta,
en un extremo nueve-uno-uno.
Esa magnifica libertad
le ha creado en el hombre
un cielo e infierno mentales.
Lo hace mas inteligente que Dios
y mas atrevido que el diablo.
Todo es casualidad,
todo es contingencia.
No existe la predestinación,
no hay plan divino,
ni mucho menos propósito.
El hombre me ha convencido
de lo siguiente:
Dios lo hizo poderoso
para que El tuviese un entretenimiento.
Dios se sienta
en asientos de primera fila
en la sala de cine.
En su mano izquierda
tiene palomitas de maíz
y en su mano derecha
tiene la copa del Santo Grial.
Mira hacia la pantalla grande
la gran película nominada
para los Premios Oscar
cuyo actor y director es el hombre
mejor conocido como:
El producto de su creación.
Todas las guerras,
toda la paz,
todo lo digno,
todo lo indigno,
toda la libertad,
toda la esclavitud,
todo contraste ha sido
producido por el hombre.
Dios se encuentra muy ajetreado
con su divina agenda
como para atender al hombre.
Anda viajando por las galaxias,
estrellas, planetas, soles, pulsar,
y universos alternos
en una nave de lujo extraterrestres.
Mucha gente ora
esperando ese ansiado milagro
sin muchas veces recibiendo respuestas divinas
y cuando Dios lo hace les responde:
Ayúdense ustedes,
Yo no puedo estar resolviendo
todos los problemas
ni mucho menos
haciendo todas las cosas por ustedes
Mientras tanto, el diablo
va diseñando su imperio poderoso
con su mortal maquinaria
atacando a la humanidad.
Siempre esta a la delantera de Dios.
¿Y qué hace el Dios Todopoderoso?
Mirando el drama desde el cielo
para ver si el hombre
puede ganarle la batalla al diablo
y cuando esta aparentemente a punto de perder
Dios sale al rescate
como Superman rescata a Luisa Lane.
Después continua si travesía
por el vasto universo.
Vivo en el Casino de Las Vegas,
todo se rige por las probabilidades.
Dios no rige al hombre,
lo soltó a la azar.
Yo no puedo cambiar eso,
continuare siendo el jamón
del delicioso emparedado dualista
que me ha tocado batallar.
¿Quién se dignará de lavarme el cerebro?
¿será Dios, El responsable por dejar al hombre
vivir por su cuenta?
¿será el enemigo quien le ofrece al hombre
lo que Dios no puede hacer:
dinero, felicidad, milagros
a cambio de ser su esclavo?
Que triste cuadro tengo que sufrir
pero hay que hacerlo.
No tengo elección
ni mucho menos voz ni voto.
Para el mundo
soy un cerrado y fundamentalista,
pero para mi,
el mundo esta encerrado
en la prisión de Zaratustra.
Viviré yo por mi lado
y el resto de la humanidad
por el otro.
Que el mundo me quiera o me odie
no me interesa.
Es mejor vivir en la mentira del cielo
que la verdad del infierno.
Es mejor sentir el demonio del amor
que el ángel de la amargura.
Es mejor seguir el mito de la Biblia
que vivir en la dignidad del escepticismo.
Que el mundo me deje vivir solo
no les hago ningún daño.
Que el Dios de la humanidad
tenga lástima de este pobre diablo
quien anda rebelde
abogando por un cambio:
¡Que Dios despierte de ese viaje surrealista y actúe!