POEMA DEL RETORNO
Un día volveré como vuelve el invierno
con mis ansias calmadas y mi triste sonrisa;
te tocaré a la puerta como en aquellos tiempos,
sonreirás ruborosa paro estarás distinta.
Volveré a andar la sombra de aquel viejo paseo
que tal vez sea más densa, o tal vez ya no exista
y al ver en sus troncos grabado algún nombre
recordaré tus ojos y evocaré una cita.
Deshojaré el libro de mis viejos recuerdos
donde siempre te guardo como parte primera
y la hojas que saben nuestro dulce secreto
quedarán en el alma aunque el tiempo no quiera.
El tiempo... ¡qué enemigo más débil!, si en todos
los años que lejos de tí me he encontrado,
jamás ha podido borrar de mis ojos
los tiernos momentos que juntos pasamos.
Porque sé que tu alma me llama en tus noches
un día volveré, yo sé que volveré,
si Cristo nos mostró volviendo a sus apóstoles
que siempre se vuelve cuando sobra la fe.
Un día volveré, yo sé que volveré,
porque todas las noches regreso en mis sueños
y es tan conocida la senda a mis pies
que tal pareciera que yo fuera su dueño
Un día volveré, yo sé que volveré,
a enseñarte mis manos cansadas de buscarte,
a mostrarte mis ojos resecos y a la vez
oscuros y mustios de tanto llorarte.
Y habrá un amanecer de anhelos en mi ruta
la ruta del retorno que habré de recorrer
para así suplicarte el perdón a mi culpa
cuando pueda volver... cuando pueda volver.
DERECHOS RESERVADOS
LIBRO TATUAJES DEL ALMA
Un día volveré como vuelve el invierno
con mis ansias calmadas y mi triste sonrisa;
te tocaré a la puerta como en aquellos tiempos,
sonreirás ruborosa paro estarás distinta.
Volveré a andar la sombra de aquel viejo paseo
que tal vez sea más densa, o tal vez ya no exista
y al ver en sus troncos grabado algún nombre
recordaré tus ojos y evocaré una cita.
Deshojaré el libro de mis viejos recuerdos
donde siempre te guardo como parte primera
y la hojas que saben nuestro dulce secreto
quedarán en el alma aunque el tiempo no quiera.
El tiempo... ¡qué enemigo más débil!, si en todos
los años que lejos de tí me he encontrado,
jamás ha podido borrar de mis ojos
los tiernos momentos que juntos pasamos.
Porque sé que tu alma me llama en tus noches
un día volveré, yo sé que volveré,
si Cristo nos mostró volviendo a sus apóstoles
que siempre se vuelve cuando sobra la fe.
Un día volveré, yo sé que volveré,
porque todas las noches regreso en mis sueños
y es tan conocida la senda a mis pies
que tal pareciera que yo fuera su dueño
Un día volveré, yo sé que volveré,
a enseñarte mis manos cansadas de buscarte,
a mostrarte mis ojos resecos y a la vez
oscuros y mustios de tanto llorarte.
Y habrá un amanecer de anhelos en mi ruta
la ruta del retorno que habré de recorrer
para así suplicarte el perdón a mi culpa
cuando pueda volver... cuando pueda volver.
DERECHOS RESERVADOS
LIBRO TATUAJES DEL ALMA