Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ahora vine pensando en el bus que de verdad soy un idiota contigo
te agradezco, porque de verdad me quieres,
ya otra en tu lugar con el montón de estupideces que te digo se hubiera ido.
Espero algún día tratarte como te mereces
y espero que cuando eso llegue no sea tarde,
si el mundo me soportara la mitad de lo que tú me soportas,
de seguro yo sería una persona buenísima.
A gente como tú la vida solamente puede darle lo mejor,
aunque sé que poniéndome a mí a tu lado se equivocaron...
tal vez me pusieron a la par tuya para que yo sea una mejor persona...
pero a ratos siento que soy una cruz muy pesada para ti...
yo sé que sí... te trato mal... te ofendo... no te trato de manera especial...
con poemas no se gana a una persona como tú...
se necesita algo más... muchísimo más.
Para mí, aún sigues siendo la misma muchachilla que iba a espiar en misa,
a la que no sabía hablarle porque me volvía loco,
anoche cuando te dije que era hermoso verte desnuda fue verdad,
todavía después de doce años de matrimonio
me tiemblan las manos cuando te toco y me pongo frío.
Te dije un día de estos que voy a incluir lo de los celos
en mi propósito de año nuevo
y de verdad voy a hacer el esfuerzo,
porque tú vales la pena.
Cada día me sorprende más lo bestia que soy...
y cada día me sorprende más que sigas conmigo,
cada día debería tratarte como si fuera catorce de febrero
y no esperar que llegue la fecha para querer estar contigo.
Después de todo es una fecha comercial que se inventaron...
espero que me disculpes... (otra vez)...
creo que ya en doce años de matrimonio
me debes haber perdonado un millón de veces.
Quiero que seas la persona más feliz del mundo
porque tú y Jefferson me hacen a mi muy feliz,
te mereces ser eternamente feliz
como las princesas de los cuentos de hadas
aunque en este caso vives con el ogro y no con el príncipe azul.
Como te digo, con todo lo que me has soportado definitivamente me amas,
sino ya me hubieras mandado al carajo hace rato (con justa razón).
Tienes razón...
lástima que empiece a querer tratarte bien
y a cambiar por celos estúpidos,
cuando el primer estúpido soy yo.
Yo no sé ni qué decir...
porque probablemente lo que diga...
seguro vas a pensar que otra vez te hablo de una manera
y que actúo de otra...
si la idiotez hiciera millonaria a la gente
yo sería la persona más rica de este mundo...
te agradezco, porque de verdad me quieres,
ya otra en tu lugar con el montón de estupideces que te digo se hubiera ido.
Espero algún día tratarte como te mereces
y espero que cuando eso llegue no sea tarde,
si el mundo me soportara la mitad de lo que tú me soportas,
de seguro yo sería una persona buenísima.
A gente como tú la vida solamente puede darle lo mejor,
aunque sé que poniéndome a mí a tu lado se equivocaron...
tal vez me pusieron a la par tuya para que yo sea una mejor persona...
pero a ratos siento que soy una cruz muy pesada para ti...
yo sé que sí... te trato mal... te ofendo... no te trato de manera especial...
con poemas no se gana a una persona como tú...
se necesita algo más... muchísimo más.
Para mí, aún sigues siendo la misma muchachilla que iba a espiar en misa,
a la que no sabía hablarle porque me volvía loco,
anoche cuando te dije que era hermoso verte desnuda fue verdad,
todavía después de doce años de matrimonio
me tiemblan las manos cuando te toco y me pongo frío.
Te dije un día de estos que voy a incluir lo de los celos
en mi propósito de año nuevo
y de verdad voy a hacer el esfuerzo,
porque tú vales la pena.
Cada día me sorprende más lo bestia que soy...
y cada día me sorprende más que sigas conmigo,
cada día debería tratarte como si fuera catorce de febrero
y no esperar que llegue la fecha para querer estar contigo.
Después de todo es una fecha comercial que se inventaron...
espero que me disculpes... (otra vez)...
creo que ya en doce años de matrimonio
me debes haber perdonado un millón de veces.
Quiero que seas la persona más feliz del mundo
porque tú y Jefferson me hacen a mi muy feliz,
te mereces ser eternamente feliz
como las princesas de los cuentos de hadas
aunque en este caso vives con el ogro y no con el príncipe azul.
Como te digo, con todo lo que me has soportado definitivamente me amas,
sino ya me hubieras mandado al carajo hace rato (con justa razón).
Tienes razón...
lástima que empiece a querer tratarte bien
y a cambiar por celos estúpidos,
cuando el primer estúpido soy yo.
Yo no sé ni qué decir...
porque probablemente lo que diga...
seguro vas a pensar que otra vez te hablo de una manera
y que actúo de otra...
si la idiotez hiciera millonaria a la gente
yo sería la persona más rica de este mundo...