Jhon Nazareth
Poeta recién llegado
8
Tu nombre
Se ha roto más que el llanto, una locura
Dormitar en el oriente una ruptura entre cielo y tierra.
Se ha roto más que el cristal, un velero
Que iba más allá de su propia lengua, hasta llegar a la penumbra.
Mi letra va cayendo en esfuerzo y lloro desolado,
Porque la tinta se clavó en tus ojos y se seca en olvidar el tiempo.
Mi letra cae en derrumbe de piel
De esa tan ardida, partiendo de ser nada y una burla.
Se ha roto más que la lágrima y la lluvia
Delimitando qué es la pasión, una prueba; para caer engañado por venganza.
Se ha roto más que una muleta de lisiado
Andando en camino de arena y maderas, hasta llegar a la tristeza.
Tristeza tiene el nombre en tu beso
Tan artero, cual culto a los asesinos, por ello, olvido cada letra tuya.
Quedar en ansias de soberbia y zafar de lo que llamas:
Ridiculencia.
Se ha roto tu inútil dolencia,
Ya que brindas el corazón tapado de frazadas y con piel de guerra.
Mi letra va remontando el recuerdo
Para nombrarte desesperado como nadie, tan inexistente
Nadie que no tenga nombre,
Inmortal, inmortal sin nombre.
Tu nombre
Se ha roto más que el llanto, una locura
Dormitar en el oriente una ruptura entre cielo y tierra.
Se ha roto más que el cristal, un velero
Que iba más allá de su propia lengua, hasta llegar a la penumbra.
Mi letra va cayendo en esfuerzo y lloro desolado,
Porque la tinta se clavó en tus ojos y se seca en olvidar el tiempo.
Mi letra cae en derrumbe de piel
De esa tan ardida, partiendo de ser nada y una burla.
Se ha roto más que la lágrima y la lluvia
Delimitando qué es la pasión, una prueba; para caer engañado por venganza.
Se ha roto más que una muleta de lisiado
Andando en camino de arena y maderas, hasta llegar a la tristeza.
Tristeza tiene el nombre en tu beso
Tan artero, cual culto a los asesinos, por ello, olvido cada letra tuya.
Quedar en ansias de soberbia y zafar de lo que llamas:
Ridiculencia.
Se ha roto tu inútil dolencia,
Ya que brindas el corazón tapado de frazadas y con piel de guerra.
Mi letra va remontando el recuerdo
Para nombrarte desesperado como nadie, tan inexistente
Nadie que no tenga nombre,
Inmortal, inmortal sin nombre.