Estrellafugaz
Poeta recién llegado
Tomando entre sus manos su cuerpo,
entre el vestido y el llanto amargo,
la lluvia corría tras la ventana,
como sus lágrimas en su cara.
el despojo, el desquite, la respiración
y todo aquello sumergido en una voz
que la hacia estremecerse, desde el cuello
hasta los pies.
Veía en el espejo manchado, su nuca
su cabello negro y su espina marcada
su mano que aruñaba con rabia
de aquel hombre la espalda.
El rojo de su mano blanca
empeñada en formar una escudo
para que todo golpeando acabara.
entre el vestido y el llanto amargo,
la lluvia corría tras la ventana,
como sus lágrimas en su cara.
el despojo, el desquite, la respiración
y todo aquello sumergido en una voz
que la hacia estremecerse, desde el cuello
hasta los pies.
Veía en el espejo manchado, su nuca
su cabello negro y su espina marcada
su mano que aruñaba con rabia
de aquel hombre la espalda.
El rojo de su mano blanca
empeñada en formar una escudo
para que todo golpeando acabara.