juce86
Poeta recién llegado
Las noches frías y desoladas,
angustiado de todas mis fallas,
mirando al cielo nocturno,
el consuelo que tanto busco.
Clamo a la luna dulce y bella,
de encontrarme con una hermosa doncella,
y cuando más lo pedía con mucha paciencia,
del cielo cayó una preciosa princesa.
Sus ojos resplandecían como joyas preciosas,
sus labios ardían como el fuego en la hoguera,
su voz era como el canto de la primavera,
y el resplandor de su belleza hermoseaba la luna bella.
Un ángel cayó en mi vida,
sin saber cuánto yo la quería,
su sonrisa mostraba la dulzura de mi doncella
y sus abrazos protegían mi corazón amargo.
Ahora entiendo que la vida no es un cuento,
que luchando por el amor que tanto anhelo,
cambiaremos al mundo con nuestro esfuerzo,
por tu has sido la razón de mi gran sueño.
Hoy no diré más al mundo lo que tanto busqué,
porque ya he podido encontrar la razón de mi ser,
y ni la muerte podrá esclavizar el fuego de mi amor,
por tu y yo seremos uno y con esa gran pasión.
Julio César Serrano Zavala
angustiado de todas mis fallas,
mirando al cielo nocturno,
el consuelo que tanto busco.
Clamo a la luna dulce y bella,
de encontrarme con una hermosa doncella,
y cuando más lo pedía con mucha paciencia,
del cielo cayó una preciosa princesa.
Sus ojos resplandecían como joyas preciosas,
sus labios ardían como el fuego en la hoguera,
su voz era como el canto de la primavera,
y el resplandor de su belleza hermoseaba la luna bella.
Un ángel cayó en mi vida,
sin saber cuánto yo la quería,
su sonrisa mostraba la dulzura de mi doncella
y sus abrazos protegían mi corazón amargo.
Ahora entiendo que la vida no es un cuento,
que luchando por el amor que tanto anhelo,
cambiaremos al mundo con nuestro esfuerzo,
por tu has sido la razón de mi gran sueño.
Hoy no diré más al mundo lo que tanto busqué,
porque ya he podido encontrar la razón de mi ser,
y ni la muerte podrá esclavizar el fuego de mi amor,
por tu y yo seremos uno y con esa gran pasión.
Julio César Serrano Zavala
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