Lope
Poeta adicto al portal
Gastamos tanta energía en odiar
que los bellos momentos se nos van,
perdemos tanto intentando convencernos
en que ya no duele y que acaba de sanar.
Esa herida, esa abertura en tu piel,
donde brota la sangre
color roja y espesa, como la miel.
Te desangras con la sensualidad de una mujer,
una mujer que miente pero no sabe aparentar,
que recibe, recibe, pero no sabe dar.
No te preocupes mi amor,
que nadie te va a dejar
con las manos vacías.
No se preocupe señor,
nadie le robara el mar
y el agua seguirá fría.
que los bellos momentos se nos van,
perdemos tanto intentando convencernos
en que ya no duele y que acaba de sanar.
Esa herida, esa abertura en tu piel,
donde brota la sangre
color roja y espesa, como la miel.
Te desangras con la sensualidad de una mujer,
una mujer que miente pero no sabe aparentar,
que recibe, recibe, pero no sabe dar.
No te preocupes mi amor,
que nadie te va a dejar
con las manos vacías.
No se preocupe señor,
nadie le robara el mar
y el agua seguirá fría.