POEMA VIII
El cielo raso, y tu mirada
aniquilando las endebles paredes
de mis silencios.
Soy el hombre que sojuzga
tus días y tus noches...
soy el que te ama
el que te sueña.
El ocaso dibuja tu silueta
y vuelvo a enredarme
en la curva de tu
frente salvaje.
!Amor,amor!
en tus redes araucanas
se quedó aprisionado
mi corazón.
EBAN
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