Poema XX (cometa)
Puedo escribir los versos mas tristes esta noche,
pero no hay pesadumbre que habita,
no se albergan amarguras,
esta noche, escribo del cometa.
No de aquel de cintas y papel
que los pequeños lanzan al viento
cual su deseo de volar y volar
sino el de veinte poemas atras
Fue una noche estrellada con astros a los lejos
sentado yo en uno de los rincones de mis sueños
siguiendo el cantar del viento que giraba en el cielo
Una estrella de brillante cabellera
irrumpió prontamente en el quieto firmamento
con danza celestial, iba a la par del tempo
Era el cometa lleno de luz, de fuego
que iluminó mi cara, mi ser, mi ego
En su cola luminosa y larga
sentada en un trono de luz, con clara blusa
cuerpo y nombre de mujer, una musa...
y yo, desde entonces, ya no soy el mismo.
Puedo escribir los versos mas tristes esta noche,
pero no hay pesadumbre que habita,
no se albergan amarguras,
esta noche, escribo del cometa.
No de aquel de cintas y papel
que los pequeños lanzan al viento
cual su deseo de volar y volar
sino el de veinte poemas atras
Fue una noche estrellada con astros a los lejos
sentado yo en uno de los rincones de mis sueños
siguiendo el cantar del viento que giraba en el cielo
Una estrella de brillante cabellera
irrumpió prontamente en el quieto firmamento
con danza celestial, iba a la par del tempo
Era el cometa lleno de luz, de fuego
que iluminó mi cara, mi ser, mi ego
En su cola luminosa y larga
sentada en un trono de luz, con clara blusa
cuerpo y nombre de mujer, una musa...
y yo, desde entonces, ya no soy el mismo.